La historia
contemporánea de Andalucía no puede explicarse sin considerar los procesos
industriales que, entre finales del siglo XVIII y el siglo XX, transformaron
paisajes, reorganizaron sociedades y dejaron una huella material y simbólica
que hoy constituye un patrimonio de enorme riqueza, aunque no suficientemente
reconocido. El dosier del nuevo número de la revista que lleva por título
‘Patrimonio industrial en Andalucía’ profundiza en este legado que, en palabras
del coordinador Julián Sobrino Simal, “se encuentra en una encrucijada crítica
entre la urgencia por su conservación y la inmensa oportunidad de desarrollo
económico y cultural”.
El
monográfico analiza, a lo largo de diez artículos, la historia económica, el
patrimonio inmaterial y la imagen de la industria, a la vez que ofrece
herramientas metodológicas clave como la cartografía y la discusión sobre la
investigación en archivos. El objetivo es profundizar en este legado
productivo, además de explorar los desafíos de reutilizar lo heredado y la
crucial transición de la arqueología a la gestión, esencial para su
supervivencia. En conjunto, propone una visión multidisciplinar para proyectar
la riqueza del patrimonio industrial andaluz hacia el futuro, redefiniendo su
papel en el relato histórico, social y cultural.
Este libro
narra la historia del Cable Inglés construido entre 1902 y 1904 por la compañía
The Alquife Mines, según proyecto del ingeniero escocés John Ernest Harrison.
Inaugurado por Alfonso XIII.
Coordinación:
Pedro Mena
Enciso
Autores de
los textos: Andrés Sánchez Picón, José Antonio Gómez Martínez,
Domingo Cuéllar Villar, Antonio Aguilera Cantón y Ramón de Torres López.
Editorial: Instituto de
Estudios Almerienses (IEA)
Precio: 12
euros
El Cable
Inglés fue construido entre 1902 y 1904 por la compañía The Alquife Mines,
según el proyecto del ingeniero escocés John Ernest Harrison. Inaugurado por el
rey Alfonso XIII, este GRANDIOSO GIGANTE DEL MAR nos aporta una imagen
espectacular de Almería y es objeto de admiración por su gran valor patrimonial.
Se trata de un vestigio singular de la “Edad del Hierro” y es el único
embarcadero que permanece vivo de cuantos hubo en Almería en aquel siglo de
fiebre minera.
La necesidad
de la construcción del Cargadero unida a la llegada del Ferrocarril a la
Estación de Almería se hacía acuciante ante la problemática del transporte y
comercialización del mineral de hierro. Aportó una serie de innovaciones
tecnológicas y representa, como ningún otro monumento, lo que significó la
revolución industrial en el Sur de España.
La vida del
Cable Inglés no fue fácil, como podrán observar nuestros lectores, ya que
atravesó un cúmulo de dificultades para mantenerse en pie y evitar la
demolición. Desde que a comienzos de los años setenta cesó su actividad, el
deterioro y la sombra de la desaparición fueron una amenaza constante hasta
conseguir su protección y rehabilitación con la declaración como BIC en 1998.
Descubriremos cómo, a partir de este histórico momento, el camino se fue
allanando y, por fin, desde abril de 2023, podemos contemplar este
monumento-mirador rehabilitado que se adentra en el mar y disfrutar con un
magnífico paseo peatonal elevado que pone en valor nuestro Cargadero de
Mineral.
En diciembre
de 2021 la Universidad de Granada adquirió con fondos del Vicerrectorado de
Investigación la Azucarera de San Isidro, un ingenio industrial de inicios del
siglo XX situado en terrenos limítrofes de la ciudad con la Vega. El conjunto
azucarero, declarado Bien de Interés Cultural por sus valores arquitectónicos y
paisajísticos, constituye un referente de la historia agrícola e industrial de
la ciudad de Granada, motor de su transformación urbana y de los nuevos
sistemas constructivos y tecnológicos que trajeron progreso, desarrollo
económico y modernización a la ciudad.
*Libro que
forma parte de la colección Arquitectura, Urbanismo y Restauración.
Editores: Juan Domingo
Santos, Carmen Moreno Álvarez y Ángel Isac Martínez de Carvajal. Universidad de
Granada
Precio: 35 €
Dentro de
una política de expansión y de regeneración urbana, la Universidad de Granada
pretende recuperar a corto y medio plazo este conjunto industrial convertido en
un campus ecológico y sostenible (Campus UGR_Sostenibilidad) con programas de
usos mixtos destinados a la investigación, la extensión universitaria y otros
de proximidad con la Vega y la industria, junto a un parque ecológico y
paisajístico que conectará este histórico espacio con la ciudad y la Vega
formando parte de una infraestructura verde urbana.
El libro
contiene una serie de estudios sobre el conjunto industrial y un máster plan
para su recuperación y desarrollo fruto de un proyecto de investigación
aplicado y multidisciplinar realizado por investigadores de la Universidad de
Granada y de otras instituciones públicas del panorama nacional dedicadas al
estudio y preservación del patrimonio industrial y del paisaje.
Subtítulo “Alhóndigas,
pósitos o cillas; silos, graneros, palomares, molinos harineros, fábricas de
harinas y otras fábricas de alimentación. Museos y Centros etnográficos”.
Autor libro:
Benjamín
Redondo Marugán
Autoedición del autor con la colaboración de la
Fundación Joaquín Díaz y Asociación para la Conservación y Estudios de los
Molinos.
El libro es
un intenso viaje de 970 páginas con 2.200 fotografías.
ÍNDICE
01.Presentación
02. Los
sistemas de almacenaje de cereales en la antigüedad
03.Almacenes y
abastecimiento de cereales en España durante el siglo XVI al XIX
04.La
transformación del grano en harina. Molinos, aceñas y fábricas de harinas
05.El Canal de
Castilla, eje vertebrador del cereal
06.Red Nacional
de Silos y Graneros
07.Tipos de
Silos
08.Castillos
convertdos en silos
09.Datos de
cosechas, silos y fábricas de harinas del año 2021 al 2023
10.Datos de
silos y fábricas de harinas hasta 2022
EL PATRIMONIO CEREALISTA DE CASTILLA Y LEÓN POR
PROVINCIAS
-Provincia de Ávila
-Provincia de Segovia
-Provincia de Soria
-Provincia de Burgos
-Provincia de
Palencia
-Provincia de Valladolid
-Provincia de León
-Provincia de Zamora
-Provincia de Salamanca
11.Los pastores
y su aportación al mundo rural
12.El futuro
del patrimonio industrial: Conservar y rehabilitar
13.Bibliografía
14.Agradecimientos
15.El autor
Para la edición
en papel, que tiene un coste de imprenta de 50€ + 10€ de portes, pues pesa
3.700 gr. con papel estucado mate de 115 gr. y cosido al hilo
Autores: Enrique
Serrano; Luis Jordá Bordehore; Javier Sánchez Benítez; José María Millán
Torralba; Manuel Gómez Lende; Rafael Jordá
Editado por
Ediciones Universidad de Valladolid
Precio en
papel: 14.42 €
*Publicado
en junio de 2024
SINOPSIS
La minería
ha dejado una profunda huella en el paisaje y en el territorio del Parque
Nacional Picos de Europa que tras su abandono constituye un patrimonio cultural
relevante. La mina de Las Gramas es un sistema de explotación subterráneo
formado por múltiples tipos de labores mineras realizadas durante las últimas
décadas del siglo XIX y primeras dos décadas del XX en los Picos de Europa. La
mina y el paisaje industrial minero de Las Gramas conforman un patrimonio
singular y de alto valor para el Parque Nacional de Picos de Europa por el
carácter extraordinario de la minería de la alta montaña, la representación de
las labores de extracción y los sistemas innovadores insertos en la evolución
minera del zinc en el ámbito regional y nacional. Se plantea aquí la
revalorización del paisaje minero ligada a su conocimiento, comprensión, a su
uso mediante una propuesta de actividades guiadas con interpretación del
patrimonio cultural, industrial y natural, así como a la experiencia viva de la
mina aunando el patrimonio exterior e interior, natural y cultural del Parque
Nacional.
Tengo el placer
de anunciaros que el libro 50 Estaciones europeas. Catedrales de la Modernidad
se presentará en Valencia esta semana, y tengo el honor de participar en dicha
presentación.
Fecha y
hora: Jueves 26 de septiembre a las 19:30 horas.
Lugar
presentación: Sala de reuniones Renfe, en la Estación ADIF de Valencia
Norte. Junto a la vía 1.
Año 1989,
Barcelona y alrededores están inmersos en una profunda transformación
urbanística para la Olimpiada del 92. Un grupo de adolescentes del extrarradio,
ávidos de emociones fuertes y amantes de la historia, deciden adentrarse en un
mundo y formas de vida que desaparece a golpe de progreso. Sin saberlo, están
creando una nueva afición: la Exploración Urbana y de lugares abandonados
(Urbex).
Pero ellos,
que buscan el olvido, encontrarán el horror en un lugar abandonado marcado por
el dolor.
Autor libro:
Carlos Campillos AKA Urbex Leone
Nacido en Barcelona, en 1979, es de los primeros
exploradores urbanos en España. Se le debe el primer documental rodado en el
país sobre la afición, “Exploradores del olvido”, y su continuación,
“Buscadores del olvido”, siendo el primer largometraje en Europa dedicado a
ésta temática. Ha realizado dos exposiciones fotográficas, “Los exploradores
urbanos” y “Los lugares olvidados”. En la actualidad dirige un podcast
destinado a no perder la historia de la afición, “La hora del explorador
urbano”.
“Exploradores urbanos: las crónicas del tiempo
perdido”, es su primera novela, y la primera en lengua castellana que trata en
clave de ficción el Urbex.
La
exploración de lugares abandonados existe desde que se construyó la primera
casa, desde que se levantó el primer muro, pero realmente nadie sabe dónde
nació. La fascinación por la historia que ocultan unas ruinas, o la aventura de
entrar en uno de estos lugares existe desde el inicio de los tiempos. ¿Pero
cuando se le comenzó a llamar “exploración urbana y de lugares abandonados”?
Comenzaron a
practicarla con regularidad unos universitarios de Estados Unidos animados por
su profesor durante la década de los años sesenta del siglo XX. A esta curiosa
afición la llamaron “Hacking”. A finales de los años ochenta nacieron los “Stalkers”,
como se llama a los expedicionarios de ruinas urbanas y militares en los
últimos días de la Unión Soviética. Realizaban y realizan viajes ilegales a la
ciudad radiactiva abandonada de Pripyat. Su filosofía y estética surge de dos
obras maestras, una literaria, “Pícnic extraterrestre”, novela corta de los
hermanos Strugatski y de la famosa película de Andrei Tarkovski: “Stalker”.
Estos
viajeros postnucleares han creado una subcultura inspirada en los recuerdos de
Chernóbil, reales e imaginarios. A veces operan en solitario, otras como grupos
organizados con nombres de explorador urbano, símbolos y rituales. Se cree que
su origen son la primera generación de ucranianos nacidos después del accidente
nuclear de Chernóbil.
Con el
cambio de siglo el movimiento se instauró con fuerza en toda Europa, sobre todo
en Holanda, Bélgica, e Inglaterra. El nombre como se conoce a sus practicantes
es “Exploradores urbanos” y el de su afición el “Urbex”. Aunque más enfocado a
la fotografía, sobre todo en los dos primeros países, se ha seguido como
referente al explorador urbano canadiense, tristemente fallecido, Ninjalicious,
quien sentó las bases de la exploración urbana como la conocemos hoy en día.
¿Y cuándo se
comenzó a practicar esta afición en España? Le pusieron nombre un grupo de
personas del extrarradio de Barcelona en el año 2007, coincidiendo con el
estallido de la burbuja inmobiliaria, que dejó a millones de personas sin
empleo y un paraje de fábricas abandonadas, por lo que en sus inicios el Urbex
español bebió de la escuela norteamericana.
Mi nombre de
explorador urbano es “Urbex Leone”, y fui de los primeros exploradores urbanos
en España. Realicé el primer documental rodado en el país sobre la afición
“Exploradores del olvido” y su continuación “Buscadores del olvido”, siendo el
primer largometraje en Europa dedicado a esta temática. He realizado dos
exposiciones fotográficas, a caballo entre Viladecans (Los exploradores
urbanos) y Alicante (Los lugares olvidados). En la actualidad dirijo un podcast
dedicado a la afición: “La hora del explorador urbano”, en primero en lengua
castellana dedicado en exclusiva al Urbex.
“Exploradores
urbanos: las crónicas del tiempo perdido”, es mi primera novela.
Como suele
ser habitual, una persona no suele ser una isla. No tiene una idea aislada y
todo el mundo le sigue. Cuando Cristóbal Colón inició su viaje con la finalidad
de encontrar una nueva ruta a la India, lo que por accidente le llevó a
descubrir el Nuevo Mundo, algo que siempre negó y mantuvo que era la India
hasta su muerte, era porque estaba viviendo en una época de descubrimientos, en
que otros marineros y exploradores europeos estaban descubriendo nuevas rutas e
islas.
Cuando
Delfinito decidió fundar en el año 2007 el foro C.E.L.A. (Club de Exploradores
de Lugares Abandonados), existía desde hacía meses la primera página web
dedicada a la afición, del amigo Diésel, “Lugares-abandonados.com”, y desde
mediados del 2006 el primer blog, creado por “Abandonalia”, además de algún
hilo dedicado al tema en el foro más importante en España, “Foro Coches”, desde
el año 2004, por el mismo Diésel.
Delfinito
llevó a cabo lo que estaban pidiendo un pequeño grupo de personas: un foro
donde poder reunirnos los exploradores urbanos, hablar, debatir, mostrar
nuestras exploraciones y quedar para realizar exploraciones en grupo.
Oficialmente había nacido la afición en España y su primera generación de
exploradores, que en aquel momento se llamaban “exploradores de lugares urbanos
y abandonados”.
Se
definieron 5 reglas que deberían ser respetadas por quienes quisieran participar
en esta afición:
-No ser
visto ni al entrar, ni al salir.
-No pintar,
ni dejar nombres. Hay que dejar el lugar como se encontró.
-No desvelar
la ubicación del lugar. Se trata de protegerlo.
-No llevarse
ningún objeto de valor. Con la fotografía basta.
-No forzar
una entrada para acceder al lugar.
En una
carambola del destino, la creación del foro coincidió con los inicios de la
crisis creada por la burbuja inmobiliaria del 2007, que provocó miles de
despidos y cierre de fábricas, lo que repercutió en qué entre 2008 y 2010
hubiera una fuerte explosión de nuevos exploradores, la mayoría de ellos hijos
de esa depresión económica. Y a su vez, con tanto cierre, en que los lugares
abandonados se multiplicaran como nunca se había visto, sobre todo los
industriales. El C.E.L.A. era un éxito rotundo, naciendo varios satélites a su
alrededor en forma de blogs, con mayor o menor vida, y foros, que nunca
consiguieron copiar su éxito.
La cuna de
la afición en aquel momento era Cataluña, que concentraba el 70% de los
exploradores activos de todo el territorio. En el resto del país, con la
excepción de Valencia, era muy residual la presencia de exploradores urbanos,
contando en algunos casos comunidades autónomas con un explorador o ninguno.
En los
blogs, sin ánimo de nombrarlos a todos, ya que parecía que no había explorador
sin él, los más famosos de aquellos inicios contando los fundacionales de
Diesel y Abandonalia, fueron “Esperando al tren” de Stewie, “Última visita” de
Umpi, “La brújula del abandono” de Ardilla y “Obsoletum” de SergioT.Añadir que el primer blog de Urbex creado en
el país por una mujer fue “Naturaleza muerta” de Medussa, el cual sigue
publicando a día de hoy.
El acrónimo
“Urbex” se trajo importado de Bélgica, en la reunión anual de exploradores
urbanos europeos que organizaba el foro “Urbexforum”. De allí volvieron tres
exploradores españoles, Stewie, Pepita Lain y Umpi, con dicha palabreja.
En dichos
encuentros comenzaron a escucharse términos como U.E. siglas de Urban
Exploration, Urbexers y Urbex. Estas palabras se importaron a España de esas
reuniones entre exploradores de diferentes países. Algunas se olvidaron por
falta de uso, otras se han quedado para definir nuestra afición.
De los
grupos de exploración, el más conocido, más años estuvo activo y más lugares
descubiertos aportó a la afición fue el “K.G.B.”, siglas de “Komando Gasolinera
Barcelona”, formado por SergioT, QuiqueH, Umpi, Kioyuya y Urbex Leone. A día de
hoy se les sigue recordando en este submundo como un referente a seguir.
Con los
años, ésta afición oculta, que intentó pasar desapercibida, pasó a estar de
moda gracias a aparecer en los medios, y en especial a Youtube y las redes
sociales. Atrás quedaron los tiempos en que Urbex Leone y Stewie realizaron los
primeros vídeos de exploración del país. El vídeo era algo anecdótico, incluso
visto con recelo por la afición, siendo los usuarios que intentaron darle más
legitimidad a este medio. Se les podría considerar los padres de los vídeos
Urbex en España.
Pero todos
estos años felices, con alguna que otra turbulencia, llegaron a su fin en el
2012, con el evento que es conocido como “La gran purga”: Un grupo reducido de
personas se hicieron cargo de la Administración del C.E.L.A. y aplicando unas
reglas del foro en su beneficio, fueron expulsando a los exploradores que
realizaban las mejores exploraciones, organizaban QDD’s y mejores reportajes
aportaban. El que no fue expulsado, decidió marcharse ante tal pérdida de
valores implementadas por estas personas. Una vez finalizada la purga, la
consigna era clara: se había expulsado del Foro a la calidad, ahora sólo
importaba la cantidad. Ya se podían abrir las puertas del Foro a todo el mundo
sin escuchar voces críticas. Lo mejor es que todo el mundo pensara igual, no
fuera a ser que una voz discrepante aportase una buena idea. La operación “ser
un foro tan grande como Foro Coches”, estaba en marcha. Aquí es donde
deberíamos marcar una subdivisión dentro de la primera generación de
exploradores urbanos españoles. Con la purga, la primera generación del
C.E.L.A. había sido barrida en un 75% del foro. En 2012 comenzaba la segunda
generación del C.E.L.A. Y aunque hubo casos aislados, como el de Sara Von
Hammersmark, que ha tenido continuidad con su excelente blog “Forgotten and
magic places”, la calidad de los reportajes y lugares descubiertos cayó en
picado.
Con el
C.E.L.A. tocado de muerte, desapareciendo a finales de 2016, foros que habían
nacido para hacerle la competencia, como Urbexpain, o grupos como “C.E.L.A.
Alternativo”, habían cesado su actividad antes. Los blogs taparon un poco ese
hueco, pasando a ser donde se mostraban reportajes de calidad, mientras las
redes sociales, con Facebook a la cabeza, donde mostrar toda la toxicidad de
las personas. Con la afición en estado comatoso, algunos youtubers, sin ser de
los más famosos, pero con muchos seguidores, realizan vídeos de exploración
urbana. Aunque en realidad están más enfocados al terror o a las bromas, dan a
conocer lugares abandonados clásicos y la afición a sus miles de seguidores.
En un
momento, todo se precipitó: El CELA, abandonado por las personas que lo
destruyeron, desaparecía tras casi 10 años de vida. Los exploradores de la
primera generación ya estaban en una edad de ser padres o dejar paso a gente
más joven, y en youtube se había dado a conocer una afición bastante
desconocida, pero llamativa para el que la ve desde fuera. Aunque algunos
exploradores de esta segunda generación ya habían comenzado a publicar vídeos
de Urbex antes de 2017, se puede decir que este año es cuando nace ésta
generación tan adrenalítica e industriosa. Enfocados al youtube, con un rango
de edad de los 15 a los 25 años, es una generación que ya se ha criado con un
lenguaje audiovisual, lo que les ha permitido crear el suyo propio. De hecho,
antes de publicar vídeos Urbex, la mayoría ya tenían otros canales en youtube,
enfocados a los videojuegos, viajes o gastronomía. En muchos casos, eran
canales exitosos, por lo que ya tenían una base de seguidores cuando decidieron
lanzarse al submundo Urbex.
Cuando un
blog en un día de muchas visitas podía tener 150 visualizaciones, estos canales
superaban con un vídeo las 150.000, y en caso extraordinarios, millones de
visualizaciones. De esta segunda generación, quien comenzó teniendo mucha
importancia fue Imix, quien en sus vídeos se mostraba como una persona cercana,
y muy joven, como la mayoría de los consumidores habituales de contenido en
Youtube. Sus vídeos, no mostraban un contenido tan maduro y documentado, pero
era fácil que conectara con el consumidor mayoritario, los niños y
adolescentes. En esa época aparecieron otros youtubers metidos a exploradores,
que igualaron o superaron el éxito de Imix, pulverizando records de
visualizaciones y monetizaciones. Sólo por comentar a unos pocos, tenemos a
Breift9, Portillo, Bokine Exploring, Blue Offense o Kibara. En muchas
ocasiones, el éxito se debía a títulos escabrosos y un tanto morbosos, que
prometían fuertes emociones, que en la mayoría de los casos no se cumplían,
convirtiéndose en repeticiones de la repetición, el exploit que busca
rentabilizar un vídeo de éxito, plagiando la fórmula del éxito.
Nunca como
en esos primeros años de la segunda generación de exploradores, la afición
estuvo tan expuesta y tan de moda, invirtiéndose la tabla de valores: por
primera vez, había más exploradores, que lugares abandonados. En el lado
positivo, entró mucha gente joven, que es lo que necesita una afición para que
no muera, que haya un relevo generacional. En el negativo, pese a haber un
mayor número de personas explorando, como un reflejo de la sociedad que estamos
viviendo, se pasó de una afición colectiva, al individualismo. Los nuevos
exploradores, en su mayoría ya no querían explorar para conocer a más personas
como ellos. Lo que ahora querían era ser como la estrella del youtube que
admiraban. Fue tan grande el impacto de esta nueva generación, que mucha gente
pensó que el Urbex en España había nacido gracias a los vídeos de Youtube. De
hecho, se desterraron referencias como “Exploradores urbanos y de lugares
abandonados”. La mayoría de estos exploradores se referían a la afición como
“practicar Urbex”, y en muy contadas ocasiones, “exploraciones urbanas”.
Pero hay que
recordar que ésta es una afición que puede tener graves consecuencias legales y
cuando tienes miles de seguidores y cuentas con vídeos virales, la lupa de la
justicia te vigila más de cerca, por lo que muchos de estos youtubers acabaron
denunciados, pagando multas, y en el peor de los casos en juicios, provocando
su retirada de la afición, a pesar, y esto es común en mucho de ellos, de estar
en la cresta de la ola, en su momento de mayor fama. Otros dejaron la afición
por qué Youtube cambió las políticas de monetización, y ya no ganaban tanto
dinero con el Urbex, por lo que cerraron el canal y abrieron otro dedicado a la
afición o entretenimiento de moda.
Cuando
parecía que ya no podía haber más interés por el Urbex, ocurrieron dos
acontecimientos externos al mismo, que hicieron mantener la popularidad de la
afición. El primero fue el estreno de la serie “Chernobyl” en 2019. El impacto
y calidad de la misma puso de moda lugares para practicar “Dark tourisme”, como
la misma central nuclear donde ocurrió el accidente. Buscando en internet, el
espectador seriéfilo pudo ver que existían unos exploradores urbanos llamados
“Stalkers”, quienes entran sin permiso en la zona de exclusión, mostrando sus
aventuras en reportajes fotográficos y redes sociales. El internauta pudo
comprobar gracias a los Stalkers, no sólo que todo aquello no era una ficción,
también el morbo de poder ver los enseres de las personas que lo dejaron todo
allí hace más de 30 años. Y si no te conformas con verlo en tu móvil u
ordenador, puedes vivirlo en primera persona, ya que, pagando, te realizan un
tour por la zona radiactiva. El segundo acontecimiento fue la llegada del
Covid-19 a España, confinando al país entero en sus casas durante meses. Todo
ese tiempo, encerrados entre cuatro paredes, los núcleos familiares o los
individuos en su soledad, no pararon de consumir contenido en internet. Y el
Urbex no fue una excepción gracias a youtube.
Se generó un
boom post-pandémico, provocando una vez se levantaran las restricciones de
movilidad, hordas de personas quisieran explorar lugares abandonados, siendo
del 2020 al 2021 fue la última etapa dorada en interés por la afición. Vivimos
un ambiente de relativa calma, a la espera de que un acontecimiento, externo o
interno, y un lugar abandonado desconocido, creen junto al paso del tiempo, a
la tercera generación de exploradores urbanos. Por qué el Urbex es una afición
maravillosa, que aúna historia, deporte, aventura y artes como la fotografía.
¿A quién no puede gustarle?