El
Ponfeblino realizará las primeras pruebas de su motor de hidrógeno a finales de
año.
Artículo de Laura Sánchez para Info Bierzo
La Fundación Ciudad de la Energía recibirá a finales
de este mes o principios del próximo el motor de hidrógeno que se instalará en
el automotor, ya rehabilitado, y que permitirá probar esta energía para mover
el tren del Ponfeblino.
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Así lo confirmó la directora de Ciuden, Yasodhara
López, quien explicó que el motor se está probando en Alemania y cuando lo
envíen se trasladará a los talleres ferroviarios de Villablino para instalarlo
en el automotor. “El automotor ya está rehabilitado y hay que incorporar el
motor de hidrógeno. A finales de verano llegarán los sistemas de compresión de
hidrógeno y a finales de año se harán las primeras pruebas”, dijo.
Esas pruebas se realizarán en algunos kilómetros de
vía del propio Ponfeblino, que para entonces ya estarán en buenas condiciones
para permitir la circulación de este vagón, en el que podrán viajar 30
personas.
En el programa La Aventura del saber se ha publicado
un corto de 13 minutos sobre el cine industrial.
El Instituto de Patrimonio Cultural está realizando
inventario de películas de cine industrial, un género que merece ser conocido.
Un cine
escondido. El cine industrial es un género del que pocos saben de su existencia
y que merece ser conocido. Recientemente, el Instituto de Patrimonio Cultural
de España ha promovido la realización de un inventario de ese tipo de cine que
conserva Filmoteca Española. Son películas de carácter documental, que también
retratan la sociedad española de la época, y que tuvieron en nuestro país su
época dorada entre los años 50 y 70 del siglo pasado. Casi novecientas
películas han sido inventariadas hasta ahora.
“Alcoy Time Machine” es un proyecto que forma parte
del Eje 3 de las actuaciones que ha planteado el Ayuntamiento de Alcoy dentro de
la Estrategia de Sostenibilidad Turística en Destinos cuenta con el apoyo de la
Conselleria de Turismo de la Comunidad Valenciana - Turismo Comunidad Valenciana - y la
Secretaría de Estado de Turismo en el marco del Plan de Recuperación,
Tranformación y Resiliencia (PRTR), financiado por la Unión Europea -
NextGenerationEU
Descripción
del proyecto
Ampliación
del desarrollo de realidad virtual-inmersiva respecto de las que fueron las
industrias principales de la ciudad (papel, metalurgia y textil), con el fin de
conseguir su puesta en valor e interpretación del patrimonio tangible e
intangible, mediante su recreación en los espacios emblemáticos en los que se
generaron, Espacio Aitex (papel), Ferrándiz y Carbonell (textil), Rodes
(siderurgia) y Centro Histórico de la ciudad con el fin de recrear la vida
cotidiana.
Las
recreaciones animadas transportarán al visitante a la época del esplendor
industrial de Alcoy, simulando la infoarquitectura, actividad, trasiego,
personajes, vestimentas y devenir diario, de forma que el visitante pueda
disfrutar de una experiencia inmersiva de primer orden.
Alcoy cuenta
con un proyecto similar sobre la recreación de la vida en el Molinar (BIC, zona
industrial objeto de actuación en este PSTD a través de la musealización del
espacio fabril del sXIV) y ha sido la base para dimensionar esta acción.
Ultiman una
recreación virtual que acercará las fábricas y la vida de Alcoy de principios
del siglo XX
Artículo de Xesca Lloria para Alicante Plaza
Conocer las principales industrias alcoyanas de
principios del siglo XX y la vida de la época es el objetivo de un proyecto de
recreación virtual histórica en el que trabaja la concejalía de Turismo y que
ya se encuentra en la recta final. La iniciativa llega con el nombre de ‘Alcoy
Time Machine’, y supondrá una experiencia inmersiva para el espectador, al que
trasladarán a diferentes espacios emblemáticos de la época, tanto a nivel
industrial como social.
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La experiencia se centrará en localizaciones como la
antigua fábrica papelera Bambú, con los conocidos libritos de papel de fumar, o
la metalúrgica Rodes Hermanos-El Vulcano, así como dos emblemáticas calles del
centro histórico, las de Sant Nicolau y Sant Llorenç, donde se recreará una
manifestación, que podría ir desde las quintas para la guerra de Marruecos, los
impuestos de consumos o la reivindicación de la jornada de ocho horas en el
caso de Sant Nicolau, mientras que en Sant Llorenç se recreará el ambiente
urbano, como el que se vivía en un día de mercado. De esta manera, se busca
acercar al usuario el patrimonio tangible e intangible de una época de la
ciudad.
La parte técnica fue adjudicada a la valenciana
Innoarea Projects S.L., por 110.000 euros, mientras que la concesión de la
redacción del proyecto histórico recayó en la historiadora alcoyana Elisa
Beneyto por 2.400 euros. Tanto la parte técnica como la histórica están en
manos del Ayuntamiento, que ya dispone del aplicativo, y a partir de ahora
trabajará en la que será la manera de difundirlo para poder dar visibilidad y
que sea accesible a la ciudadanía para llegar al mayor número de personas
posible.
‘Alcoy Time Machine’ forma parte del Plan de
Sostenibilidad Turística, que cuenta con tres millones de euros de los fondos
europeos Next Generation, y 210.000 euros son para este proyecto, que podría
ser presentado en el transcurso de la próxima Feria Modernista, en el mes de
septiembre, ya que encaja perfectamente en la época que se recrea.
La concejala de Turismo, Lorena Zamorano, señala que
“para que una aplicación como esta tenga éxito la gráfica es muy importante,
pero también lo es contar con una base histórica fidedigna, pues solo de esa
manera tendremos un relato creíble y podrá llegar a la gente cumpliendo su
función educativa. Más allá de ser un recurso turístico, buscamos acercar la
historia y la cultura por diferentes canales”.
Hace más de un mes pude estar en el Museo del
Ferrocarril de Madrid y conocer una interesante exposición que tenían donde se
mostraban simuladores de conducción para maquinistas. Y uno de ellos podías
sentarte a probarlo, y tuve que probarlo, y me sentí como una niña XD.
Os muestro algunas fotos de la exposición de los
simuladores y un video dónde yo probé el simulador.
Más
información sobre el Simulador de conducción del Tren AVE serie 100
El cupón de
la ONCE celebra los 250 años de las Fábricas de Riópar, tesoro del patrimonio
industrial de España
El cupón de la ONCE del jueves, 24 de agosto, celebra
los 250 años de las Fábricas de Riópar. Cinco millones de cupones difundirán
este hito tan importante para la industria albaceteña.
Iris Alemán, directora de la ONCE en Albacete,
Federico Moreno, Alcalde de Riopar y Paco Fernández, representante de la
Asociación de amigos de las Reales Fábricas de Riopar, han presentado este
cupón que incluye el lema ‘Riópar, 250 años de historia industrial 1773-2023’.
El pasado industrial de Riópar abarca tres siglos,
desde la fundación de su colonia obrera en 1773. Las fábricas, creadas por el
ingeniero austriaco Juan Jorge Graubner gracias al apoyo de Carlos III, se
mantuvieron operativas hasta 1996 y se han transformado en el Conjunto
Histórico de las Fábricas de metales de Riópar, uno de los tesoros del
patrimonio industrial de España.
Como hecho importante destaca que aquí se realizó la
primera producción de zinc y latón industrial en España. Estas fábricas fueron
pioneras en el trabajo del zinc y el cobre, iniciando, dentro del contexto
europeo de la Primera Revolución Industrial, la producción en serie en
productos como el alambre de latón.
En la década de 1830, importan y adaptan los últimos
avances en materia de hornos; y ya en el siglo XX siguieron produciendo toda clase
de artículos hasta su cierre.
En la actualidad, estas fábricas se han convertido en
un Museo de Arqueología industrial en el que contemplar la arquitectura
industrial de la época, las máquinas y herramientas, así como los modelos que
se fabricaban.
La historia
del telar, reproducida a pequeña escala en un garaje de Benilloba.
Artículo de
P.S. para Las Provincias
Rafel Julià atesora en su garaje de Benilloba un
verdadero museo de la industria textil. 50 años trabajando entre telares
(sumados a una memoria privilegiada) han llevado a este mecánico jubilado a
reproducir a pequeña escala la historia de la industria textil. Junto a su
coche, Julià acumula cerca de una decena de reproducciones, desde un telar
manual de hace cerca de 500 años, a un modelo de pinza de la década de 1960.
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“Cuando me preguntan a qué escala están hechos, yo
siempre digo que a escala funcional”, reconoce Rafel. Sin ayuda de nadie, y sin
ningún tipo de referencia documental más allá de su propia memoria, ha
realizado este benillobense de 87 años semejante proeza. Salvo alguna pequeña
modificación, todos los telares son fieles reproducciones de modelos
existentes. Además, funcionan perfectamente y confeccionan todo tipo de tramas.
La razón de tal curiosa afición debe buscarse en el
momento de su jubilación, el 15 de diciembre de 1995, tal y como su afilada
memoria le permite rememorar. “Caí en una pequeña depresión, y mi hermana me
animó a que me distrajera fabricando telares. Anteriormente ya le había hecho
uno a mi hijo con motivo de su comunión”. Parece que los paseos por el parque y
las partidas en el bar con los amigos no eran suficiente para Rafel; después de
50 años trabajando entre telares, era el momento de empezar a fabricar los
suyos propios.
En todos ellos utiliza materiales reciclados que ha
ido recogiendo de diferentes desguaces de la comarca. El tiempo que dedica a
fabricar cada uno es variable, desde unas pocas semanas hasta dos años,
dependiendo del modelo. A las reproducciones que tiene en su garaje se suman
las que ha ido regalando, la gran mayoría entre su familia. Entre las
instituciones receptoras de su trabajo está la Universidad de Alicante, que
incluyó uno de sus telares en una exposición sobre la industria tradicional
valenciana.
“No tengo ningún tipo de estudio. Todo lo he aprendido
a base de hacer y deshacer”, afirma el benillobense. La única formación que
figura en su hoja de servicios es un curso de cuatro días al que tuvo que
asistir en Mataró; lo hizo al pasar de trabajar con telares de lanzadera a
hacerlo con los de pinza. Esa falta de estudios la ha suplido con su vasta
experiencia y con una intuición fuera de lo común, hasta el punto de reproducir
máquinas que nunca ha visto en persona.
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La vida ante el telar
Su trayectoria empieza a los 10 años en plena
posguerra, trabajando con las ‘canillas’ de los telares. Posteriormente pasó a
trabajar delante de un urdidor y al llegar a los 12 años empezó a tejer a mano.
Fruto de una enfermedad tuvo que dejar esa actividad, y al poco tiempo empezó a
trabajar con los telares mecánicos. Más tarde empezaría su larga trayectoria
como mecánico en diferentes fábricas de su Benilloba natal, un municipio que
otrora fue un referente en la industria textil. Entre otras empresas pasó por
Hilario Pérez, Mambor o Antonio Silvestre.
Con el paso del tiempo se fue a trabajar a Muro, donde
un accidente laboral casi le hizo perder una pierna. “Estábamos desmontando un
telar de Jacquard para enviarlo a México, y debido al descuido de un compañero
salí despedido como un cohete. Me fracturé tibia y peroné; acabé con el pie
prácticamente colgando”. Después de un tiempo de baja consiguió trabajo en la fábrica
Francisco Jover de Alcoi, donde pasó los últimos 8 años de carrera antes de
retirarse. “No querían que me jubilara; me ofrecieron un ascenso y un aumento
salarial, pero mi hijo me convenció para que lo dejara”.
L'associació Tren Alcoi Gandia
organitza per primera vegada un encontre de modelisme ferroviari a escala HO.
Els modelistes vinguts de tots llocs connectaran els seus mòduls per formar un
circuit de grans dimensions. Aprofitant aquest event presentarem el nostre
primer mòdul dels 12 que anem a fer recreant el paisatge del tren dels
anglesos, en aquest cas podreu vorer per primera vegada l'estació de Gandia tal
com era a escala.
També tindrem visites guiades al
museu ferroviari de la companyia d'Alcoi a Gandia i tindrem en horari especial
obert el parc del trenet amb un recorregut a escala de 5 polzades el trajecte
que feia el desaparegut tren.
Fechas: 17 al 19 de septiembre de 2021
Organizador: Associació Tren Alcoi-Gandia “Tren
dels Anglesos”.
Horario
Viernes y sábado: 10:30 a 14 horas y 17 a 20 horas
'Molinera ilusionada' tras
cumplir los 50 y ser víctima de un ERE con despido.
Artículo de El Correo Gallego
Isabel Rivas es una gallega que se vio afectada por un ajuste de empleo con
más de 50 cumplidos. Regresó a su cuna, Cospeito (Lugo), y hoy es su
"molinera". Allí es típico hacer pan en las casas y ella, más que
rentabilidad, lo que quiere es ser feliz y cuidar la alimentación de sus
clientes amigos.
El suyo es desde siempre un trabajo noble de tradición familiar, pero no ha
sido su caso, pues no la enseñó nadie de los suyos y sí José, su antecesor. Era
julio de 2014. Él se jubilaba y tristemente murió en meses, en noviembre. De lo
que le faltaba por aprender a su sucesora se encargó el hijo del difunto.
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El molino do Fruseiro, que es como se llama por su ubicación, data del siglo
XVIII y está sobre el caudal del río Anllo, el que mueve la turbina.
En la localidad cospeitense, en la comarca de A Terra Chá, a 28 kilómetros
de la capital provincial, en 'El Molino de Isabel', nombre comercial actual, su
dueña, que tiene también tienda online, ya hace mucho que lo sabe todo del
ciclo trigo-harina-pan.
Especies autóctonas de trigo sobre variedades antiguas y dar un servicio a
la comunidad son sus propios "motores". "Aquí se hace mucho pan
en casa, cada casa tiene su horno y hacemos la molienda para la gente",
explica a Efe.
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Callobre y caaveiro (locales), junto con la espelta (esta traída de
Segovia), es lo que trabaja.
Isabel conserva intacta la ilusión que le permitió dar este paso hace más
de un lustro y la que, además, le permite encarar personalmente el cambio de
prefijo, al 6, a los sesenta, como una mujer renovada y, desde luego,
reinventada.
Ella, que ha estado viviendo aquí y allá, finalmente encontró su futuro al
lado de la casa que había dejado muchas décadas atrás.
"Tenía sobre todo la motivación de fomentar de nuevo la molienda
natural de un cultivo de trigo tradicional gallego, que se cultiva con
muchísimo mimo", relata.
Y, evidentemente, sin químicos, destaca.
Su predecesor estaba últimamente un día a la semana y ella, a diario, de
nueve a una y media y de cuatro a ocho y media de la tarde.
Ha hecho reparaciones y una puesta a punto, pero la labor sigue siendo
manual.
La presencia de maquinaria es mínima. No es necesaria y para darse cuenta
basta con observarla: las manos las mueve con afán.
"Ha costado mucho trabajo pero aquí estamos peleando, después de seis
años de lucha. Ahora se nos empieza a ver, a considerar. Ha sido duro pero
estamos satisfechas".
Habla en plural Isabel porque desde hace un año tiene una ayudante,
Patricia, a la que dobla en edad.
Ella, su compañera de faena, cuenta sus inicios: "La conocí a través
de mi padre, que traía a moler su trigo. Sabía que Isabel buscaba a alguien
para seguir con el proyecto".
Y, sin dudarlo, ni corta ni perezosa se apuntó a contribuir a esa
alimentación "más sana y de una manera más natural".
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Sus compradores "no son clientes, son amigos", concluyen ambas al
hablar de sus vecinos, aquellos que si las 'molineras' no tuviesen el
suficiente resuello para cumplir con su misión, las empujarían a hacerlo sin
dudarlo.
Además, su lista de clientes ya es abultada y son conocedoras de que
cocineros de prestigio recomiendan fervientemente ese molino, por el tándem que
forman Isabel y Patricia.
Una gallega recupera el oficio de
molinera en su aldea natal: “Me enamoré del molino”
Artículo de Antena 3
¿Quién no ha pensado alguna vez en frenar en seco y volver a sus orígenes?
Isabel Rivas no lo dudó cuando a sus cincuenta y cuatro años y, aprovechando
que se encontraba en un ERTE, fue a visitar a su madre al lugar de Pacio,
parroquia de Goiá en el ayuntamiento lucense de Cospeito. Ahí se enteró de que
José, el molinero hasta entonces, cerraba su molino. Isabel se acercó a él y
simplemente le preguntó "¿me enseñas a moler?". Así fue como empezó.
"Molimos diez o doce veces, no más, la salud de José empeoró, lo
ingresaron y ya no regresó. Yo no quise olvidar todo lo que me había enseñado.
Así que aquí me quedé. Mucha lucha pero seis años después, seguimos".
Isabel cuenta que nunca tuvo un apego especial a la tierra que la vio nacer
y que desde los catorce años había vivido siempre fuera de Galicia pero, el
proyecto del molino le cautivó "era algo que estaba desapareciendo y pensé
que era necesario como servicio a la comunidad. Aquí todos los vecinos hacen el
pan en sus casas con el trigo que ellos mismos cultivan. Siempre fue así".
Y ese fue el principio, Isabel Rivas se dijo "¿por qué no?, ¿por qué
no intentarlo?". ¿Y después? le preguntamos, "después..." respira
y afirma contundente "me enamoré del molino". Nos cuenta que no es de
familia de molineros y que "nada tengo que ver con este mundo". Pero
tiene claro que desde el primer día que llegó, aunque no tuviese que moler se
sentía feliz "estoy en contacto con la naturaleza, trabajo a mi manera,
sin prisas. Todo eso me encantó".
Ella se empeñó en poner en valor el producto, fomentar el cultivo del trigo
y volver a ofrecer esa calidad de producto natural "y vivo" quiere
resaltar esta mujer gallega "mi molino está vivo también. Y digo mi molino
porque el molino nunca es del propietario, sino del molinero. El molino sin
molinero, se muere".
INCUNA (Industria, Cultura y Naturaleza) convoca y organiza el II Concurso
Internacional de relatos cortos sobre Patrimonio Industrial, a fin de divulgar
y proyectar de forma literaria y creativa el patrimonio material e inmaterial
de la industrialización, sus historias de vida, de las técnicas y prácticas
industriales, de su arquitectura o tecnología, de su incidencia social, los
paisajes industriales o la memoria del trabajo y del lugar, entre otros
múltiples aspectos.
Temática: Relacionada con el patrimonio
industrial, ya sea material o inmaterial.
Plazo admisión de obras: 1 de septiembre de 2021, a las 13
horas
*La participación está abierta a todas las personas mayores de 18 años, de
cualquier nacionalidad, y residentes en cualquier país del mundo.
REQUISITOS RELATOS
Los relatos podrán presentarse preferentemente en lengua española, inglés,
italiano, francés o portugués, puede consultarse a la organización otro idioma
no citado anteriormente.
Cada relato tendrá una extensión máxima de un folio, interlineado 1,5, con
los cuatro márgenes a 2,5 cm y con tipo de letra “arial” o “times” y un tamaño
de 12 puntos.
Los relatos se presentarán en pdf, FORMATO DIGITAL, a través de la
plataforma online de mundoarti. Formulario de inscripción aquí.
Los autores/as deberán adjuntar una fotocopia de su DNI, y/o pasaporte
vigente hasta, por lo menos la resolución de concurso.
El coste de la inscripción será de 1,50 euros por relato.
Se admitirán hasta un máximo de dos relatos por autor.
*El fallo del Jurados: Se hará público ante los medios
de comunicación antes del día 30 de septiembre de 2020.
L’Alcora está inmersa en la elaboración de un gran mural cerámico urbano.
La iniciativa se enmarca dentro de 'La Fábrica de Ideas', un proyecto artístico
de innovación educativa en el que participan los estudiantes de los centros
educativos de la localidad y la comarca.
En concreto, este trabajo colectivo posibilita acciones conjuntas de los
miembros de la Asociación Pas a Pas de l’Alcora y el alumnado de 10 centros
educativos: IES Ximén d’Urrea, Colegio Puértolas Pardo, Colegio La Salle de
l’Alcora, IES l’Alcalatén, CEIP Grangel Mascarós, CEIP Comte d’Aranda, CEIP
Naram (Figueroles), CEIP Comtessa de Llucena (Llucena), CEIP Costur (Costur), y
Centro de Formación de Personas Adultas Tirant lo Blanc.
En palabras de su director artístico, Xavier Monsalvatje,“se trata de un
proyecto de creación y reflexión, desde una labor educativa y formativa, con el
Museu de Ceràmica de l'Alcora como eje imprescindible y la cerámica como
elemento vertebrador”.
El ceramista valenciano destaca que la Fábrica de Ideas, que cuenta con la
colaboración de la oficina de CaixaBank en l'Alcora, a través de la Obra Social
'la Caixa' “pretende un acercamiento a las diferentes inquietudes de los más
jóvenes comenzando por una puesta en valor del patrimonio industrial de la
comarca, siendo la referencia la Real Fábrica de Loza y Porcelana del Conde de
Aranda, donde se están realizando los talleres, así como la tecnología, la
globalización, la ecología para la mejora del entorno natural como algunas
principales temáticas desarrolladas por los estudiantes y sus centros
educativos”.
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Monsalvatje resalta “el proceso creativo como un punto de encuentro en el
que el trabajo colectivo hace fomentar la convivencia y el entendimiento entre
los estudiantes, fortaleciendo la idea del espacio público como espacio
creativo y universal”.
Los estudiantes han comenzado por realizar los dibujos previos y bocetos y
la realización de la maqueta en cerámica a escala, para posteriormente realizar
el mural cerámico de más de 120 metros de longitud, que se ubicará en el muro
de contención situado entre las viviendas del grupo Zafer y la carretera de
Ribesalbes.
“El mural en cerámica también aporta la posibilidad de colaboración entre
el entramado industrial de la cerámica, tan importante en el municipio de
l’Alcora y áreas limítrofes, y la sociedad civil, reflejada en este caso por
los estudiantes. Una colaboración no tan solo en la aportación de materiales y
tecnología, sino también en la implicación del sector industrial”. Cabe
destacar “la inestimable colaboración técnica de la empresa Art Antic de
l’Alcora, que en todo momento está demostrando su entusiasmo en este proyecto”,
ha concluido.
INCUNA
(Industria, Cultura y Naturaleza) convocó en el año 2020 el I Concurso de
relatos cortos sobre Patrimonio Industrial, a fin de divulgar y proyectar de
forma literaria y creativa el patrimonio material e inmaterial de la
industrialización: sus historias de vida, las técnicas y prácticas
industriales, su arquitectura o tecnología, su incidencia social, los paisajes
industriales o la memoria del trabajo y del lugar, entre otros múltiples
aspectos.
La
participación estuvo abierta a todas las personas mayores de 18 años, de
cualquier nacionalidad y residentes en cualquier país del mundo. Cada relato
tiene una extensión máxima de un folio. Fueron seleccionados 38 relatos, todos
ellos provistos de una indudable carga emocional, experiencial y sensitiva que
podemos leer y admirar en esta publicación de la colección “Máquina de las
Palabras” de CICEES que colabora con INCUNA en esta iniciativa.
Autores: AA.VV.
Miguel Ángel Álvarez Areces, coordinador.
Precio: 5,99 €
(pdf)- 12 € impreso.
RELATOS
A la sombra
del monstruo. Rubén Mayoral Fernández
Última tarde
en el pozu. Daniel Fernández García
El cerro de
la Plata. Antonio Jesús Ruiz Munuera
Hilos. Beatriz
Cárcamo Aboitiz
El
patrimonio. Un billete mágico. Guillermo Laine San Román
Los
espíritus. Enrique Rey Vázquez
La memoria
de la esclusa. Rubén Figaredo Fernández
Fragmentos
de bronce. Raúl Romera
Sentimientos
mecanizados. Lydia Díaz Mateo
Un rincón
con ipomeas color lavanda. Gemma María Ortiz López
La aldea
mágica. María Teresa Lavalle
Las brujas
del recuerdo. Paula Cardona Ruiz
La ciudad y
las sombras. Gloria Sánchez
El secreto
de la fábrica de pianos. Rubén Valcárcel
La hija de
la ciudadela. Daniel Fernández García
Ramiro. Ángel Sáiz
Mora
Aguafuerte. Clara
Higueras Ruiz
Atardece en
Nuevo Baztán. Gloria Sánchez
El «duper». Rafael
Labrador
Molinos de
Papel. Ana Alarcón Sáez
El Calippo y
el óxido. David Rubio González
Mira,
Maruxina, mira…José Ignacio Fernández del Castro
Arqueología
industrial. Ana María Martínez Mongay
¿Quién
encenderá la mecha?… José Ignacio Fernández del Castro
Clementina
entre vacas cocidas y enlatadas. Adriana Ortea
Trapiche. Viviana
Fernández
Patrimonio
Industrial. Elena María Suglia
El eco de
Sitges. Isidre Roset i Juan
La química
entre tú y yo. Andrea Escudero
Reconocimiento
a la industria ferrocarrilera en México. La primera linea «El Ferrocarril
Méxicano» (1837). Noé Luna Mayoral
Confinando a
los pobres en Aldea Moret. Juan Agustín Franco Martínez
La entrada a
la Sierra Madre Oriental de México. Una mirada desde la Estación de Boca del
Monte. Noé Luna Mayoral
Un lenguaje
universal. Luis Gispert Macián
El silencio
de la brua. Mª José Caneda García
Actividades
en el entorno del Mar Menor. Laura González Vizcaíno
Salvar el
Arabí. Laura González Vizcaíno
Visitamos
una harinera. Patricia Ares Sanz
El silencio
de las bodegas. Francisco Martín Rodríguez