Patrimonio Industrial nacional e internacional

PATRIMONIO INDUSTRIAL - INDUSTRIAL HERITAGE - PATRIMOINE INDUSTRIEL

Mostrando entradas con la etiqueta Bodegas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Bodegas. Mostrar todas las entradas

viernes, 3 de enero de 2014

La bodega más antigua de Huelva en peligro.

Lamentable noticia aparecida en Andalucía Información

"A cualquiera que pase por la calle Palo Dulce de Moguer le llamará la atención una vieja fachada peligrosamente inclinada hacia afuera y, actualmente, apuntalada con travesaños que apoyan en la pared de enfrente. Justo al lado, la obra de un vecino es la causa. Al destruir sus contrafuertes y excavar al pie del viejo muro de ladrillo macizo de más de 60 centímetros de espesor, que hacía de lindero entre las propiedades, éste se ha venido abajo. Y aunque se ha apresurado el dueño de la obra nueva en hacer un rápido tabique de ladrillo hueco para intentar disimular tal desaguisado, muchos han podido ver lo que, durante unos días, ha quedado al descubierto: dos magníficas y airosas arcadas ojivales de diferente altura, sobre pilares y pilastras cuadrangulares, sustentando la tradicional techumbre de tejas árabes sobre estructura de madera. Toda una rareza en la arquitectura bodeguera no sólo de Huelva, sino de toda Andalucía".

Imagen de la noticia
Así comienza la denuncia que la Academia Andaluza de la Historia realiza en un escrito remitido a este periódico, y que reza así:
"Es sabido que Moguer fue el primer núcleo productor y exportador de vinos de lo que hoy llamamos Condado-Campiña onubense. Su puerto fluvial fue la puerta de salida de los vinos del Condado. Se tiene noticia documental de envíos de cargamentos de vino, durante la Edad Media y Moderna, a Inglaterra, Países Bajos, Suecia y otros países del norte de Europa, que salían de la rivera del Tinto, y desde el Descubrimiento, se surtía también a los barcos de la ruta americana, bien directamente (como fue el caso de las naves descubridoras y de algunas de las primeras expediciones), bien a través del puerto de Sevilla. Aún en la Guerra de la Independencia era Moguer considerado un punto de primer interés estratégico, por ser lugar tradicional de abastecimiento de vino de la Armada española. Luego, el aterramiento progresivo del Tinto, el trazado de la vía férrea por la margen derecha de este río y la filoxera acabaron con el que, durante siglos, había sido indiscutible protagonismo en el sector vitivinícola de esta ciudad, en el que la sucedería La Palma y, actualmente, Bollullos Par del Condado.

En lógica correspondencia con esta trayectoria histórica, también la arquitectura bodeguera de Andalucía tiene en Moguer algunos de sus ejemplares más antiguos y señeros. Juan Ramón Jiménez, en Platero y en otros libros de prosa, menciona algunas de las, lamentablemente, desaparecidas, como la bodega del Diezmo Viejo (en la calle Angustias), que compró su padre, y cuyo nombre nos remite a los antiguos diezmos que los agricultores tenían que pagar a los monasterios, conventos y parroquias por la utilización de las tierras de propiedad eclesiástica. Afortunadamente, se conserva otra bodega, la del Diezmo Nuevo que, desde el siglo XVIII hasta la actualidad, es propiedad de la familia Sáenz, y que, originariamente, había sido la cilla del Monasterio de jerónimos de Nuestra Señora de la Luz (construido durante el reinado de los Reyes Católicos) que, radicando en la vecina localidad de Lucena del Puerto, tenía importantes propiedades rústicas y urbanas en Moguer, por ser natural de ésta su fundador, don Diego de Oyón. Esta bodega conserva, en su parte más antigua, algunos arcos ojivales. Pero la única que tiene todos sus arcos ojivales, sin mezcla alguna y con unidad de estilo, es la que ahora nos ocupa.

En todo el Condado sólo encontramos otra con ese tipo de arquería, aunque alternada con otras de medio punto. Es el caso de la bodega de las Carrionas, la más antigua de Bollullos, que alguna opinión cualificada data en la segunda mitad del Setecientos, aunque el primer documento que la menciona es algo posterior. El constructor de ésta supo aprovechar la mayor altura que permite alcanzar el arco apuntado, para colocarlo donde se requería esta altura, en el espinazo del edificio, que debe sustentar la línea de la que parte, a cada lado, la inclinación de las dos aguas del tejado. En cambio, para sustentar cada agua en la mitad de su inclinación, utiliza la arquería de medio punto, manteniendo la altura de sus apoyos -que no son pilares como en la de Moguer, sino columnas-. Es una solución, evidentemente, más moderna y evolucionada que la que nos ocupa. La moguereña no tiene cuatro crujías separadas por tres líneas de arcos como la bollulera, sino sólo tres y dos arquerías. Ello se explica por la disposición de la bodega, en paralelo al eje de la calle, por su reducido tamaño y por la necesidad de desaguar su tejado hacia la calle y hacia el patio interior y no sobre las propiedades colindantes. Los dos pares de arcos son de idéntica traza, y su diferente altura se resuelve disminuyendo la altura de los pilares que los sustentan.

A nivel ya de toda Andalucía sólo encontramos una muestra de similar arquitectura en la bodega del Toro, la más antigua de Barbadillo, en Sanlúcar de Barrameda. Nada parecido hay en Jerez, ni en el Puerto de Santa María, ni en Montilla-Moriles, donde todas las bodegas antiguas presentan arquerías de medio punto. Sólo en el Aljarafe sevillano encontramos alguna ojiva en la parte más primitiva de la Bodega Góngora (Villanueva del Ariscal), pero no como estructura principal de sostén de la techumbre, sino como arco de puerta.

La datación precisa del monumento no es fácil, al no haberse encontrado aún documentos de apoyo y estando pendientes de hacer análisis de materiales y estudio arqueológico del entorno. Tenemos que trabajar con la tipología y características arquitectónicas específicas de este edificio, con la comparación con otros edificios similares de otros lugares, con el estudio de la arquitectura del entorno inmediato y, siempre, con el conocimiento de la historia local. Es sabido que el arco ojival deja de usarse en la arquitectura culta en los comedios del siglo XVI, al imponerse las soluciones renacentistas, que preconizaban el arco de medio punto y las bóvedas de cañón. Pero la arquitectura popular aún seguiría usando la forma ojival durante algún tiempo, en ermitas rurales y, como puede verse, en construcciones de carácter civil o industrial como ésta.  En las inmediaciones, a sólo 50 metros, encontramos una casa que conserva un patio mudéjar con arcos, enmarcados en alfices, sobre pilares ochavados, como el claustro chico del monasterio de Santa Clara de Moguer, datable en el siglo XV o principios del XVI. A unos 200 metros encontramos otra casa con pinturas murales de principios del XVI, datadas por el profesor Arquillo, catedrático de restauración de la Facultad de BB.AA. de la Universidad de Sevilla. En el propio patio de la bodega hay grandes tinajas de cerámica enterradas, que pueden ser de la misma época. La historia local nos dice que en Moguer proliferaron las pequeñas bodegas familiares, de las que hubo casi 200, muchas de ellas con alambiques, con los que obtener alcohol para encabezar los vinos, técnica necesaria para garantizar la conservación de los caldos que se exportaban a América. Es sabido que las provisiones de vino para abastecer a la Armada española y a las colonias de Ultramar desde el puerto de Sevilla provenían mayoritariamente del Aljarafe y del condado onubense, en este último caso a través del puerto de Moguer. Por tanto, hubo actividad económica que justificó la construcción de bodegas en los siglos XVI y XVII. Esta industria entra en crisis cuando, a mediados del siglo XVIII, se trasladó el monopolio del comercio con América desde Sevilla a Cádiz. Es el momento que marca una primera decadencia del Aljarafe y el Condado, paralelamente al primer apogeo de la industria vinícola de la zona de Jerez, El Puerto y Sanlúcar, por su proximidad geográfica con el puerto gaditano. Pero como la producción de uva de esta comarca fue insuficiente, pronto volvió a contarse con los caldos onubenses, aunque con la mediación de la nueva y pujante burguesía gaditana -natural o trasplantada-. La segunda mitad del XVIII, y buena parte del XIX, es el momento de la construcción de bodegas más grandes, ya del estilo de las bodegas-catedrales jerezanas. La nuestra es, evidentemente, por tamaño, tipología y estilo, del período anterior.

Imagen de la noticia
Estamos, por tanto, ante la que, tal vez, sea la bodega más antigua del Condado y la Tierra Llana onubense, y ante una de las más antiguas de toda Andalucía. Y está en serio peligro de venirse abajo, pues uno de sus muros laterales ha sido destruido en su totalidad. De momento, está aguantando porque los arcos más próximos al muro destruido y la fachada que hacía ángulo con éste han sido apuntalados por orden municipal. El delgado tabique de ladrillo hueco actual con el que se pretende sustituir el antiguo muro de ladrillo macizo de 60 centímetros de espesor con sus pilastras exteriores en los puntos de apoyo de los arcos (recordemos que se trata de una construcción de progenie o inspiración gótica, es decir, sustentada desde fuera), con la intención clara de apropiarse del espacio de suelo que ocupaba para ensanchar el solar de la obra nueva, ese delgado tabique que no llega a citara por su escasos grosor y consistencia, difícilmente podrá garantizar la estabilidad de las arquerías y de todo el tan singular edificio. Y, aunque pudiera pensarse en la posibilidad de sustentar la vieja obra en la nueva, debería descartarse, pues supondría una grave merma al valor patrimonial histórico-artístico de la bodega. La única solución de recibo, respetuosa con la historia, con el arte y con la ley, es la reconstrucción íntegra del muro tal cual era, con sus mismos materiales (ladrillo macizo), idéntico grosor y contrafuertes, que durante varios siglos ha mantenido en pie este tan notable momento. ¿Harán algo nuestras autoridades para garantizar la pervivencia de este raro ejemplar de la arquitectura bodeguera andaluza?"

martes, 15 de octubre de 2013

Las diez mejores Rutas del Vino de España, según Actualidad Gastronómica.

A colación de la anterior entrada os transcribo el reportaje de la web Actualidad Gastronómica realizada por Juan Vereda, donde se describen las 10 mejores rutas del vino en España.


Aunque España es un destino turístico mayoritariamente “de sol y playa”, el turismo del vino se ha convertido en los últimos años en un motor de desarrollo en muchos destinos de interior, sobre todo en aquellas zonas cuyos caldos tienen cierto prestigio y han unido esfuerzos para crear sus propias Rutas del Vino.

El enoturismo supone una interesante alternativa de viaje en un momento como el actual, en el que los turistas tienden a reducir en tiempo y distancia sus viajes.

A pesar de la situación económica, las Rutas del Vino de España mantienen un volumen importante de visitantes durante todo el año, especialmente durante los meses de otoño (septiembre y octubre) y primavera (abril y mayo).

Según datos de la Asociación Española de Ciudades del Vino –que cuenta con 20 Rutas del Vino certificadas por todo el territorio nacional-, un total de 1.430.592 personas visitaron durante el año 2012 las bodegas asociadas a las Rutas del Vino de España.

En este sentido, la mayor parte de las Rutas del Vino han registrado crecimientos en el número de visitantes, y Enoturisme Penedès ha arrebatado el primer puesto del ranking a la Ruta del Vino y del Brandy del Marco de Jerez; y Ribera del Duero se coloca tercera, por delante de Rioja Alavesa.

Actualidad Gastronómica os presenta una lista con las diez mejores Rutas del Vino de España, elaborada en función del número de visitantes registrado el pasado año:

1. Rutas del Vino y el Cava del Penedès – Enoturisme Penedès. Su ubicación privilegiada, muy cerca de la costa, y sus 74 bodegas adscritas la han convertido en la Ruta más popular del pasado año, con 479.499 visitantes.

Cuenta con una superficie de 1.557 kilómetros cuadrados y 26.000 hectáreas de viñedos. La mayor parte de la producción es de cava, el sector más representativo de la viticultura catalana, que tiene su origen en 1872 en la finca de Can Codorniu, en Sant Sadurní d’Anoia.

Imagen Cava del Penedés
Además de las visitas a bodegas y a los viñedos, ofrece rutas complementarias de senderismo, cicloturismo, rutas histórico-culturales, así como otras modernistas o teatralizadas. Asimismo, cuenta con programas relajantes y románticos para hacer en pareja, que combinan visitas a bodegas con estimulantes masajes de cavaterapia y gastronomía local.

2. Ruta del Vino y el Brandy del Marco de Jerez. Tiene adscritas 37 bodegas de vinos amparados por las Denominaciones de Origen “Jerez-Xérès-Sherry” y “Manzanilla-Sanlúcar de Barrameda”.

La crisis económica, que afecta con más virulencia si cabe a la comarca gaditana, le ha hecho perder más de 60.000 visitantes y el liderazgo del ranking de rutas más visitadas, aunque el año pasado la Ruta fue visitada por 416.459 personas.

No obstante, sus impresionantes bodegas, auténticas catedrales del vino, constituyen uno de los principales atractivos turísticos de esta región, y siguen sorprendiendo a todos sus visitantes. Disponen también de propuestas culturales, musicales y gastronómicas, además de las tradicionales citas con el flamenco y el caballo.

3. Ruta del Vino Ribera del Duero. Cuenta con la participación de 55 bodegas y 20 restaurantes a lo largo de los 115 kilómetros que conforman la Denominación de Origen Ribera del Duero, en las provincias de Valladolid, Burgos, Soria y Segovia.

El prestigio de sus vinos, cada vez mayor, y el hecho de que se encuentra a sólo una hora y media de Madrid, la posicionan a nivel nacional e internacional como un destino enoturístico de calidad, mostrando una gran diversidad de productos, desde la gastronomía, vino y bodegas, patrimonio cultural, naturaleza, ocio y bienestar, entre otros. En 2012 tuvo 132.470 visitantes.

La Ruta cuenta con el Museo del Vino, situado en el Castillo de Peñafiel (Valladolid) en el que, además de ser un espacio que homenajea a la cultura enológica, se puede encontrar un gran abanico de actividades: desde catas los fines de semana hasta las catas maridadas con alimentos de la zona.

4. Ruta del Vino Rioja Alavesa. A tan solo unos minutos de Logroño y de Vitoria, Rioja Alavesa combina villas medievales y bodegas centenarias con impresionantes edificaciones vanguardistas, envueltas en un mar de viñedos que varía de color en las distintas épocas del año. Aquí, la vida gira en torno a la producción y la elaboración del vino.

Con una extensión de 316 kilómetros cuadrados, la comarca está compuesta por 15 municipios, en los que viven unos 12.000 habitantes. Cuenta con 13.500 hectáreas de viñedos y 53 bodegas adscritas a la Ruta, bajo el control de la Denominación de Origen Calificada Rioja.

Además de tener los vinos de España con mayor prestigio y reconocimiento internacional, la Ruta del Vino Rioja Alavesa ofrece numerosas actividades enoturísticas, gastronómicas y de ocio durante todo el año. El año pasado tuvo 110.869 visitantes.

5. Ruta del Vino Rías Baixas. Se trata de una de las primeras Rutas del Vino de España, y cuenta con la participación de 47 bodegas. En 2012 fue visitada por 59.096 personas.

Según la tradición, el cultivo de la vid en esta zona se debe a los monjes del monasterio cisterciense de Armenteira, aunque se ha demostrado que la viticultura ya existía mucho antes de la llegada de los monjes.

Los vinos de la D.O. Rías Baixas se caracterizan por estar elaborados con uvas autóctonas, principalmente blancas, teniendo como gran protagonista la variedad Albariño que acapara aproximadamente el 95% de la producción y es ideal para tomar con el excelente marisco gallego.

6. Ruta del Vino del Somontano. Con 19 bodegas adscritas, esta Ruta situada a los pies del Pirineo aragonés se ha consolidado como una de las más importantes de España, alcanzando los 45.504 visitantes en 2012.

La diversidad de la oferta de la Ruta se pone de manifiesto en los programas que, además de visitas guiadas a bodegas y empresas agroalimentarias, incluyen cursos de cata y otros atractivos culturales de la zona como la Catedral de Barbastro y su Museo, el Arte Rupestre del Parque Cultural del Río Vero, el Santuario de Torreciudad o la villa medieval de Alquézar.

7. Ruta del Vino Utiel-Requena. Se crea por la importante tradición vitivinícola de estos municipios del interior de Valencia. Con 14 bodegas participantes, en 2012 tuvo 43.190 visitantes.

Utiel-Requena es la única denominación de origen en la que se vienen elaborando vinos, de forma ininterrumpida, desde hace más de 2.500 años. Ofrece numerosas actividades enogastronómicas, históricas y culturales durante todo el año para acercar a todos los visitantes a los orígenes del vino.

8. Ruta del Vino de Lleida-Costers del Segre. 21 bodegas participantes y 35.642 visitantes en 2012. Esta Ruta del Vino supone un paseo por la gastronomía, la cultura y la geografía leridana vistas a través de sus bodegas, cuyos vinos están amparados por la D.O. Costers del Segre.

Aunque los primeros indicios del cultivo de uva en la zona datan de la época íbera, son los romanos quienes introdujeron el cultivo de la vid, que llegó a su máximo esplendor en el siglo XIX con casi 120.000 hectáreas de viñedo. Sin embargo, una plaga de filoxera procedente de Norteamérica, que asoló Europa y que entre 1895 y 1909, redujo la plantación leridana a 15.000 hectáreas.

Sin embargo, lejos de abandonar el cultivo, las bodegas de Lleida apostaron por introducir nuevas variedades de uva y recompusieron el mapa vitivinícola de Lleida. Este espíritu innovador se traduce hoy en encantadoras bodegas en las cuales la tecnología más moderna y la tradición generacional del cultivo de la cepa ofrecen vinos tan diversos como el territorio por el cual se extiende la Ruta del Vino de Lleida.

9. Ruta del Vino de Jumilla. Pese a tener sólo 12 bodegas adscritas, el pasado año fue visitada por 19.001 personas.

Especialmente interesantes son las Jornadas Vendimia Abierta durante la vendimia, en octubre, con actividades enfocadas a los niños para que comiencen a conocer y valorar esta cultura. También supone un importante atractivo la gastronomía jumillana que, influida por la cocina mediterránea y manchega, está compuesta por productos variados y de gran valor energético.

10. Ruta del Vino Ribera del Guadiana. Pese a ser una de las Rutas más jóvenes, cuenta con 16 bodegas participantes y el año pasado registró 17.109 visitantes.

Engloba una amplia extensión de tierra que coincide con las seis subzonas de la Denominación de Origen Ribera del Guadiana. Además, tiene los cavas extremeños, que se producen en cuatro bodegas distintas de la región

La Ruta ofrece una enorme diversidad de atractivos que van desde su riqueza natural y paisajística hasta su gastronomía, pasando por la variedad de fiestas y folclore, tradiciones y actividades culturales.

Fuente de texto e imágenes
http://actualidadgastronomica.es

Más del 90% del enoturismo en España se concentra en menos de un 1% de las bodegas

Esta noticia es muy significativa, pues con la gran cantidad de bodegas que tenemos en España que solo un 1% de las mismas sean las más (o las únicas) visitadas, debería dar que pensar. Creo que es necesario que el resto de bodegas se anuncien y promocionen más, pues los visitantes buscan lugares emblemáticos y conocidos. A continuación os transcribo la noticia:


El negocio del enoturismo en España está enormemente concentrado ya que el total de visitas a bodegas que se realizan en España se concentran en menos de un 1% de las bodegas nacionales, según un analisis realizado por la web turismodevino.com que asegura que el enoturista busca bodegas grandes y conocidas frente a las pequeñas.

Las estadísticas de Acevin, entidad que audita las visitas de las bodegas inscritas en las Rutas de vino de España, muestran unas cifras cercanas al1,5 millones de visitas a bodegas al año. No todas las bodegas visitables se encuentran adscritas a alguna ruta, por lo que la cifra real de visitas es mayor.

Bodegas Marques de Riscal
El análisis realizado por turismodevino.com muestra que con tan sólo las visitas a 25 de las grandes bodegas de España se alcanza una cifra que ronda el 90% de las visitas auditadas.

   Entre las grandes bodegas que reciben más visitas se encuentran las bodegas del Marco de Jerez, lideradas por Gonzalez Byass, las 3 grandes bodegas catalanas (Freixenet, Codorniu y Torres), bodegas comoProtos, en Ribera del Duero, o Marqués de Riscal, en la Rioja Alavesa.

  "La reserva es fundamental en las grandes bodegas para asegurar la visita el día y hora deseada. ¿Qué ocurre si un turista llega sin reserva a una bodega ya completa? Termina por lo general visitando una bodega cercana menos conocida", explica Luis Lechuga, fundador de turismodevino.com.

   En su opinión, muchas bodegas pequeñas no ven con buenos ojos la inversión en enoturismo al entender que las cifras de visitantes no serán muy altas, y por tanto tampoco las ventas.

   "Ofrecer un curso de cata con los propietarios, o una actividad específica para la vendimia son cosas impensables en bodegas grandes que carecen de la flexibilidad de bodegas pequeñas. Éstas deberían buscar la calidad en el turista que les visita, y realizar actividades que atraigan a consumidores curiosos que puedan vincularse a sus marcas", concluyó Lechuga.
EuropaPress

lunes, 23 de septiembre de 2013

El Instituto de Patrimonio Cultural de España ultima la recuperación de cuatro bodegas tradicionales.

El Instituto del Patrimonio Cultural de España (IPCE) ultima en estos días la restauración de cuatro bodegas de edificios públicos tras más de un año de trabajos en el subsuelo. Se trata de las dependencias subterráneas existentes en el Palacio de los Condes de Requena (actual sede de la Denominación de Origen de Toro), el Palacio de Valparaíso, el edificio de la antigua Cámara Agraria y el antiguo hospital general, actualmente reconvertido en la Residencia Virgen del Canto. Con estas cuatro consolidaciones se completa el ciclo que hace cuatro años se inició con la recuperación de la bodega situada bajo la casa consistorial de la ciudad y el objetivo es que en próximas fechas las cinco edificaciones puedan estar al servicio de los visitantes para contemplar el mundo subterráneo de la ciudad.

Según han explicado desde el IPCE -dependiente del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte- a través de su página en Facebook, los trabajos de restauración en las cuatro bodegas tradicionales se encuentran en fase de finalización. «Ubicadas en el subsuelo del casco urbano de la ciudad, las bodegas fueron construidas excavando sus naves en mina, directamente en la roca, para revestirlas posteriormente en ladrillo y reforzarlas con bóvedas y arcos de piedra», explican. «Los principales daños detectados, tales como manchas, presencia de vegetación e incluso ligeros desprendimientos, estaban causados por la humedad, consecuencia de las filtraciones producidas por el sistema de saneamiento y la proximidad de espacios exteriores con malas escorrentías; problemas agravados por la falta de uso y la escasa ventilación», apuntan a la hora de explicar la problemática que presentaban las bodegas.

Imagen de la noticia
Una vez localizados los problemas, el equipo de restauradores se puso manos a la obra para conseguir dotar de una nueva imagen a los cuatro espacios. «Tras detectarse y repararse el origen de las fugas de agua, se ha llevado a cabo la consolidación, restauración y sustitución de muros, bóvedas zarceras y solados, empleando técnicas y materiales tradicionales», detallan. «Al mismo tiempo se han creado nuevos accesos y mejorado los ya existentes y se han implantado nuevas instalaciones de luz, seguridad y emergencia, además de un nuevo sistema de recogida y evacuación de aguas», apuntan desde el Instituto del Patrimonio Cultural.

Las obras, que verán la luz en próximas fechas y en las que se han destinado más de 820.000 euros, suponen la recuperación de una parte importante de la historia de la ciudad. «Se trata de un conjunto de gran valor etnográfico, histórico y patrimonial que en breve podrá ser visitado por el público, tal como ha sucedido con la antigua bodega del Ayuntamiento de Toro después de que fuera restaurada por el IPCE en el año 2010», concluyen los responsables de la intervención.

jueves, 1 de agosto de 2013

El vino de Jerez y el Turismo Industrial.

FUPIA, UCA y el Consejo Regulador se han unido para catalogar y difundir el patrimonio vitivinícola de Jerez. Las noticias aparecidas sobre el tema os las transcribo a continuación.

UCA, Consejo Regulador y FUPIA cooperarán en investigación y divulgación del patrimonio vitivinícola.
La Universidad de Cádiz, el Consejo Regulador de las Denominaciones de Origen Jerez-Xérès-Sherry, Manzanilla - Sanlúcar de Barrameda y Vinagre de Jerez y la Fundación Patrimonio Industrial de Andalucía (FUPIA) han firmado hoy un convenio de colaboración para impulsar actividades divulgativas, formativas, de catalogación, de edición, de fomento del turismo industrial y otras afines relacionadas con el patrimonio vitivinícola tangible e intangible del Marco de Jerez.

  El rector de la UCA, Eduardo González Mazo, el presidente del Consejo de las Denominaciones de Calidad del Marco de Jerez, Beltrán Domecq, y la presidenta de la Fundación Patrimonio Industrial de Andalucía, Inés Durán, han suscrito el acuerdo en la sede del Consejo Regulador en Jerez.

  González Mazo ha explicado que “sumamos sinergias para profundizar en el conocimiento de un sector clave para el futuro de Jerez y de su entorno social, económico, industrial y cultural. Como todos, necesita ser más conocido para ser más reconocido. El conocimiento, el estudio, la investigación son siempre importantes aliados para poner en valor lo que somos, lo que tenemos y lo que ofrecemos al mundo”. El rector de la Universidad de Cádiz ha comentado que este convenio es un ejemplo de la prioridad de esta institución académica por el conocimiento y la investigación en el sector, que ya lleva casi 15 años en activo desde el Centro Andaluz de Investigaciones Vitivinícolas (CAIV) en el Campus de Puerto Real, también con la impartición del grado de Enología “único en Andalucía” y del máster en Vitivinicultura en Climas Cálidos. En la actualidad, esta preferencia se ve reforzada con la participación activa de la UCA en el Campus de Excelencia Agroalimentario Ceia3. “La actividad de 17 grados, siete másteres oficiales y 25 grupos de investigación de la UCA está ligada directamente al sector agroalimentario donde, desde siempre, ha sobresalido en Jerez el protagonismo de sus viñedos y bodegas”. Además, el Marco Regulador, la Fundación Patrimonio Industrial de Andalucía y la UCA “nos unimos para ahondar en el inventariado, catalogación y análisis histórico de un inmenso patrimonio relacionado, por ejemplo, con los aperos vitivinícolas”, ha concluido.

Por su parte, Beltrán Domecq ha declarado su satisfacción al firmar este convenio, en el que el Consejo Regulador del Marco de Jerez pondrá “todos los esfuerzos para llevarlo a buen puerto”, en el que toman protagonismo “el amplio proceso de producción del vino de Jerez que empieza en las viñas y termina en las bodegas y que debe ser inventariado”.

Por último, la presidenta de FUPIA ha afirmado que hay que preservar y difundir el patrimonio industrial de la zona a través de distintas acciones formativas, divulgativas, turísticas e investigadoras. “El Marco de Jerez forma parte del industria histórica de Andalucía”, ha subrayado, por lo que este convenio conlleva una triple finalidad: su catalogación, conservación y difusión.

El jerez pone su patrimonio al servicio del turismo industrial.
El patrimonio del vino de Jerez, desde la viña a la bodega, quiere darse a conocer. Y para ello, el Consejo Regulador del vino ha logrado el apoyo de la Universidad de Cádiz (UCA) y la Fundación Patrimonio Industrial de Andalucía (Fupia) a través de un convenio de colaboración que contempla el desarrollo de actividades divulgativas, formativas, de catalogación, de edición, de fomento del turismo industrial y otras afines relacionadas con el patrimonio vitivinícola tangible e intangible del Marco de Jerez. 

Al término de la firma ayer del convenio, suscrito por el rector de la UCA, Eduardo González Mazo, el presidente del Consejo del vino, Beltrán Domecq, y la presidenta de Fupia, Inés Durán, el máximo responsable de la institución universitaria explicó que "sumamos sinergias para profundizar en el conocimiento de un sector clave para el futuro de Jerez y de su entorno social, económico, industrial y cultural. Como todos, necesita ser más conocido para ser más reconocido. El conocimiento, el estudio, la investigación son siempre importantes aliados para poner en valor lo que somos, lo que tenemos y lo que ofrecemos al mundo". El rector hizo hincapié en que el conocimiento y la investigación del sector es una prioridad para la UCA.
 

Para la presidente de Fupia, "el Marco de Jerez forma parte del industria histórica de Andalucía", de ahí que el convenio tenga una triple finalidad: su catalogación, conservación y difusión.
 

Por su parte, Beltrán Domecq subrayó que el convenio da protagonismo "al amplio proceso de producción del vino de Jerez, que empieza en las viñas y termina en las bodegas, y que debe ser inventariado", por lo que anunció que el Consejo pondrá "todos los esfuerzos para llevarlo a buen puerto".

La Fundación Patrimonio Industrial de Andalucía firma un convenio de colaboración con el CRDDO vinos de Jerez y manzanilla de Sanlúcar y la Universidad de Cádiz.
Imagen de la noticia


lunes, 15 de julio de 2013

Declaración como Bien Cultural de Interés Nacional al Celler de Espluga de Francolí

BOE Nº 166, 12 de julio de 2013

Acuerdo GOV/73/2013, de 4 de junio, por el que se declara bien cultural de interés nacional, en la categoría de monumento histórico, el Celler Cooperatiu de l’Espluga de Francolí.
...
Por ello, a propuesta del consejero de Cultura, el Gobierno acuerda:
1. Declarar bien cultural de interés nacional, en la categoría de monumento histórico, el Celler Cooperatiu de l’Espluga de Francolí, según la ubicación y la descripción que constan en el anexo 1 de este Acuerdo.

2. Incluir como objeto de protección el subsuelo del monumento histórico.

3. Publicar íntegramente en el «Diari Oficial de la Generalitat de Catalunya» y en el «Boletín Oficial del Estado» este Acuerdo, de conformidad con lo que prevé el artículo 12 de la Ley 9/1993, de 30 de septiembre, del Patrimonio Cultural Catalán, y notificarlo a las personas interesadas y al ayuntamiento del municipio donde radica el bien.

http://thesimplewines.blogspot.com.es/
Contra este Acuerdo, que agota la vía administrativa, se puede interponer recurso potestativo de reposición ante el Gobierno de la Generalidad de Cataluña en el plazo de un mes, o bien recurso contencioso-administrativo ante el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña en el plazo de dos meses, a contar, en ambos casos, desde la publicación en el «Diari Oficial de la Generalitat de Catalunya» o de la notificación correspondiente.
Barcelona, 4 de junio de 2013

http://www.cellerscooperatius.cat

ANEXO 1. Ubicación y descripción
El elemento objeto de este Acuerdo de declaración como bien cultural de interés nacional, en la categoría de monumento histórico, es el Celler Cooperatiu de L’Espluga de Francolí.

Es un edificio industrial singular, de estilo modernista, que fue proyectado por Lluís Domènech i Montaner y lo llevó a cabo en el año 1913 su hijo arquitecto, Pere Domènech i Roura. En 1957 se añadió una tercera nave idéntica a las dos originales.

Se encuentra situado en el paseo Josep Maria Rendé i Ventosa, número 5, cerca de la entrada del pueblo y de la estación de ferrocarril.

El proyecto de Pere Domènech estaba sin duda inspirado en el modelo francés construido en Barberà, a base de naves rectangulares paralelas una al lado de la otra para acomodar tinas, y otra nave rectangular para sala de máquinas.

Estas dos naves, que tienen 44 por 12 metros cada una, contenían 40 tinas de cemento armado de 340 hl, además de algunos lagares subterráneos que sirvieron para la elaboración del vino tinto.

En el lateral de una de estas naves vemos colocada perpendicularmente otra nave rectangular de menor tamaño, donde se dispuso el muelle de entrada de vendimia y la sala de máquinas en la que se instalaron dos prensas continuas para elevar la uva de los
algorines a las tolvas.

El punto medio del muelle de descargar la cosecha, se construyó una torre de planta circular de ladrillo para depósito del agua. Es una interesante construcción en la que el arquitecto ensayó una fórmula de torre que prolifera en las demás bodegas y que constituye un bello contrapunto a la austeridad de este lado exterior.

En el diseño de la fachada Pere Domènech i Roura recreó las líneas más genuinas de la arquitectura medieval catalana: arcadas ojivales, arcos ciegos inspirados en el románico lombardo, pináculos, vitrales, todos ellos elementos arquitectónicos construidos con materiales modernos que, con variaciones, se reproducirán en otras bodegas.

La novedad introducida por el arquitecto se pone en evidencia en el atrevimiento estructural: huye de la simplicidad del muro de apoyo y la cercha que vemos en otras bodegas y aplica un sistema de pilares en cruz que generan arcos ojivales al modo de torales y formeros (estructura inspirada sin duda en el vecino monasterio de Poblet); obrados en ladrillo visto y emparejados en «pliego de libro», constituyen un formidable y airoso esqueleto para aguantar las cubiertas inclinadas a dos vertientes, con todo el entramado de cabrios, latas, ladrillo y teja árabe.

El Celler de L’Espluga de Francolí forma parte del conjunto de bodegas cooperativas más importantes de Cataluña. La Cooperativa Agrícola de L’Espluga, motor de modernidad, ha transformado el interior sin perder ninguno de los elementos arquitectónicos. Actualmente el edificio mantiene la actividad para la que fue proyectado y una parte de sus instalaciones han sido habilitadas como Museo del Vino.

La situación de este monumento es un hito que configura una imagen paisajística de interés dentro del marco urbano que le da soporte y ha dado una gran entidad arquitectónica, económica, comercial, emblemática y cultural a la población de L’Espluga de Francolí.


Incoación de expediente de declaración de Bien Cultural de Interés Nacional, en la categoría de monumento histórico, a favor del Celler Cooperatiu de l'Espluga de Francolí

Noticia sobre la declaración
*Texto en catalán

miércoles, 15 de mayo de 2013

Comunicación "Templos dedicados al aceite de oliva: un análisis arquitectónico sobre las almazaras modernistas de Cèsar Martinell en Cataluña (1918-1922). EXPOLIVA


El 24 de abril os hablé de Expoliva y de la comunicación realizada por Alberto Moreno y por mi. La cual fue expuesta dentro del Foro de la Cultura del Aceite de Oliva.


Inicio de la exposición de Alberto Moreno, fotografía de Juan Cobo

A continuación os pongo las imágenes de la presentación que realizó Alberto Moreno y fotografías realizadas por Juan Cobo durante la exposición. 






































Tras la exposición Alberto Moreno y Yolanda López respondiendo a preguntas sobre sus comunicaciones, fotografía de Juan Cobo