Patrimonio Industrial nacional e internacional

PATRIMONIO INDUSTRIAL - INDUSTRIAL HERITAGE - PATRIMOINE INDUSTRIEL

viernes, 31 de agosto de 2018

Bodega en la Real Fábrica de Hojalata de San Miguel de Júzcar (Málaga), un lugar para visitar y degustar vinos.


Una bodega ecológica en una antigua fábrica de hojalata, de la que ya os hablé en diciembre de 2016, cuando comenzaba sus andanzas la bodega.


Una bodega con una pequeña producción, en la que se puede realizar catas, realizar eventos y visitar todo el conjunto (previa solicitud)

Web de la bodega


Un alto horno convertido en bodega.
Artículo de Javier Flores para Málaga Hoy

La Real fábrica de Hojalata de San Miguel, situada junto al margen del río Genal, fue durante muchos años un testigo mudo y abandonado de la fructífera industria de la zona en el pasado. Un edificio fantasma que esperaba a la persona que lo devolviese a la vida, mientras sus edificios en ruinas veían pasar el tiempo sin demasiada esperanza. Nadie podía imaginar hace más de una década que aquella imagen de sus ruinas en la revista del Valle del Genal, hoy desaparecida, llegaría a manos de un enamorado de la Serranía de Ronda que por aquel entonces andaba buscando una finca con opciones de rehabilitación para construir su propio refugio, alejando del mundanal ruido de Madrid, y convertirlo en su particular lugar de fuga.

No obstante, no sería en aquel momento cuando Enrique Ruiz se haría con estas instalaciones, ya que, aunque llamó a interesarse, no se encontraban en venta, por lo que desistió de su idea. No obstante, en uno de los viajes que realizó buscando una propiedad decidió bajar a la zona y contemplar aquella imagen que se había quedado en su memoria.

No sería hasta dos años después cuando al ir a embarcar con destino a Nicaragua, país al que se fue a trabajar cinco meses, compró una revista dedicada a la venta inmobiliaria y, de repente, apareció nuevamente en su vida la Real fábrica de Hojalata. Pero en esta ocasión fueron sus motivos laborales los que nuevamente le separaron de su proyecto. El destino parecía jugarle una mala pasada. Sin embargo, guardó la esperanza de que a su regreso siguiese sin venderse y pudiese tener la opción de comprarla.

A su vuelta, tras interesarse por la propiedad, le comunicaron que seguía en venta y decidió visitar a sus propietarios -un matrimonio inglés- para tratar la posible compra. Pero tras conocer el precio de la misma regresó a la capital de España y tuvo que remitir, a su pesar, un mensaje a sus propietarios en el que les comunicaba que no podía alcanzar el precio que le habían solicitado.

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Fue entonces -pensando ya que se le escapaba nuevamente- cuando aquel matrimonio decidió volver a contactarle para tratar de llegar a un acuerdo. Y es que, según le comentaron, habían visto en él a la persona que devolvería el alma a la vieja fábrica. No se equivocaron.

Hoy en día las instalaciones en las que todavía se conserva el primer alto horno de España han vuelto a la vida, aunque transformadas en una coqueta bodega destinada a la producción de vinos naturales.

En este camino de 15 años, que Enrique Ruiz reconoce que no ha sido fácil, culminó la recuperación de todos los edificios que componían aquella industria, tanto los destinados a la propia fabricación como aquellos que albergaban a los trabajadores o los destinados al culto, ya que también contaba aquel poblado con una capilla. Un trabajo laborioso y complejo para el que utilizó los mismos materiales que en su momento usaron para su construcción, ya que todos estos datos se encuentran recogidos en el archivo de Simancas.

Y mientras iba culminado la restauración, daba vueltas a cómo hacer viable aquella aventura con algún tipo de cultivo, lo que le llevó casi a decantarse por los cítricos exóticos con los que había realizado algunas pruebas y parecían adaptarse bien a la zona, aunque tras una consulta con un técnico de la Oficina Comarcal Agraria de Ronda decidió cambiar en el último momento y recoger aquella recomendación que le llevó a convertirse en viticultor.

Tras comprar los derechos de plantación para tres hectáreas -en las que posee unas 15.000 plantas de las variedades moscatel morisco, pinot noir, tintilla y garnacha- decidió que su bodega tenía que ser también un modelo respetuoso con la naturaleza y la elaboración de sus vinos lo menos intervencionista posible. Una filosofía que aplicó a los diferentes elementos de la propiedad, en la que se aprovecha el corcho de sus alcornocales para elaborar los tapones de sus botellas y se produce también la cera natural con la que son selladas.

Un modelo ecológico por el que deja que las propias levaduras de la uva arranquen su trabajo en el momento en que la naturaleza las lleven a ello para hacer la fermentación, al tiempo que se reduce al mínimo la utilización de sulfitos para el embotellado, hasta el punto de reducirlos a menos de 20 miligramos por litro, aunque la legislación permite hasta un máximo de 200.

Además, en el caso del vino elaborado con garnacha, lleva la metodología de lo natural al extremo, ya que no se utiliza ningún tipo de sulfito, aunque eso hace que sea muy delicado para su conservación y cualquier traslado sin las condiciones adecuadas puede facilitar una evolución en botella inadecuada y dañar el vino, por lo que tan solo puede consumirse en la propia bodega durante algunas de las actividades que se organizan o las visitas a las instalaciones.

En la actualidad en las reconvertidas instalaciones industriales se elaboran ya cuatro tipos de vinos tintos y uno blanco, que se venden en los mercados de Madrid, Cádiz, Costa del Sol y Málaga, y es que su pequeña producción tampoco permite el poder abarcar un mayor mercado.

Eso sí, para aquellos que quieran vivir una experiencia ecológica en un paraje natural de gran belleza y unas instalaciones únicas, la bodega ofrece visitas que incluyen un recorrido para conocer la historia del espacio y disfrutar en el primer alto horno que funcionó en España. Además, estas actividades también una cata de vinos en elaboración, cata de vinos terminados y comida, pudiendo incluso dormir en el recinto si se opta por vivir esta experiencia durante la tarde. Incluso se pueden celebrar eventos en las dependencias, ya que la antigua capilla está reconvertida para ese uso.

A ello también se unen las jornadas gastronómicas que se organizan y en las que se efectúan maridajes de los vinos con distintos tipos de cocinas. Un proyecto y una aventura que Enrique cuenta con pasión, como aquella persona que logró hacer realidad un sueño en un lugar al que el destino le llevó, aunque en ocasiones el camino no fue el que pretendía, pero ahora se siente satisfecho del recorrido realizado. El proyecto de recuperación de las instalaciones industriales y la integración en el paisaje, la economía local y el entorno también han tenido una recompensa en forma de premio.

La intervención en el medio natural ha sido distinguida por la Fundación Hispania Nostra por esa capacidad de conjugar rehabilitación e integración en el espacio en el que se encuentra ubicada.
Fuente de la noticia https://www.malagahoy.es


Premian el proyecto de recuperación de la Real Fábrica de Hojalata de Júzcar

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Fuente de la noticia https://www.malagahoy.es/

De fábrica militar a bodega patrimonial
Fuente de la noticia https://www.laopiniondemalaga.es


Datos del conjunto patrimonial Real Fábrica de Hojalata y Altos Hornos de San Miguel






Más información http://www.malaga.es

Artículo “Nuevas estrategias de gestión patrimonial. El Programa de Rehabilitación del Patrimonio Arquitectónico Industrial de la Consejería de Obras Públicas y Transportes de la Junta de Andalucía”


Artículo de la revista Transportes, Servicios y Telecomunicaciones (TST) nº 8


RESUMEN
El Foro de Arquitectura Industrial tiene como principal objetivo el intercambio de experiencias y la actualización de conocimientos para el rescate y la preservación de la arquitectura y de los paisajes industriales de carácter patrimonial existentes en Andalucía. Es un lugar de encuentro para integrar las experiencias y avances producidos en el campo de la protección, conservación y rehabilitación en Andalucía y en el entorno internacional en los últimos años para abrir un debate acerca de las posibilidades de aprovechamiento de la arquitectura industrial mediante la propuesta de diferentes alternativas y programas de actuación en relación con la dinámica de rehabilitación y interpretación de espacios industriales generada recientemente en nuestra Comunidad Autónoma. El Foro se inserta en los planteamientos metodológicos propios del Patrimonio Industrial investigando la articulación entre arquitectura industrial, ingeniería, cambio social, desarrollo económico y dinámica territorial en la Andalucía de los siglos XIX y XX para establecer un proyecto de futuro que permita la recuperación de este rico legado patrimonial.

Desde el siguiente link se puede leer y descargar en pdf

jueves, 30 de agosto de 2018

La Fábrica de armas de La Vega. Oviedo


12 de agosto de 2018. “Todos los edificios de La Vega son susceptibles de ser rehabilitados”
Artículo de D. Lumbreras para El Comercio

Mientras el Ministerio de Defensa y el Ayuntamiento negocian el futuro de la fábrica de La Vega, cerrada desde 2012, sus doce hectáreas siguen deteriorándose. Poco después del primer encuentro entre administraciones, el Consistorio encargó un informe de carácter histórico al medievalista Andrés Martínez Vega. Para él, está claro que «hasta el momento está en mal estado de atención, pero es una edificación muy sólida y deja ver su función. Todos los edificios son susceptibles de ser rehabilitados».

El también subdirector del Ridea (Real Instituto de Estudios Asturianos) centra su atención en la capilla de Santa Bárbara y, al lado, la nave conformada sobre el antiguo claustro del convento de Santa María de La Vega, las únicas partes que conservan algo de arquitectura románica tras los siglos. «La zona de la capilla está en muy malas condiciones. No se puede rodear por las zarzas y la humedad que hay dentro es impresionante. La madera de la techumbre acabará con carcoma», censura. La parte baja del claustro presenta «gran deterioro y abandono», y no le extraña que hayan caído cascotes en tiempos recientes.

Considera el especialista que las naves industriales están «mejor» que el conjunto histórico, que su situación «no es buena, pero no es que esté en ruinas». «La escuela de aprendices está muy deteriorada, pero no se ve deterioro en la madera», apunta. «Las estructuras son buenas, pero no sabemos hasta cuándo» aguantarán, porque «el deterioro es de día en día, esta situación no puede mantenerse. La actuación debe ser inminente». Además, recuerda que, según la Ley de Patrimonio, el propietario del bien debe mantenerlo, pero en Defensa solo «están presentes para abrir y cerrar», con lo que «es un mal ejemplo para el resto de los ciudadanos».

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Martínez Vega tiene clara cuál debe ser la hoja de ruta: «El primer paso es que el Ayuntamiento tenga capacidad para actuar». Luego, se debe poner la parcela «en el contexto histórico de la ciudad, hacer visible por qué nace esto, que era un monasterio benedictino». Más tarde se podrá «ver el uso que van a tener» los terrenos. A su juicio, para eso se «necesita la opinión de muchos expertos». Él cree que en la parte histórica, la utilización debe ser respetuosa con lo que ha sido, «como un equipamiento cultural». Casos aceptables sería emplear el claustro para proyectar películas o realizar visitas guiadas a la capilla, como ya ha ocurrido.

Eso sí, el historiador precisa que «no se debe hacer nada sin antes realizar las catas precisas»; porque todo el terreno es una «zona de sensibilidad arqueológica interesantísima, nos separa una calle del complejo de Santullano». «Sabemos por las últimas investigaciones», explica, «que la iglesia no estaba exenta (aislada de otros edificios). El complejo palaciego de San Julián era más que una iglesia». Por eso pide que se excave, aunque es consciente de que «somos cuatro los que clamamos por este tipo de actuación» y que «la autovía de entrada a Oviedo pudo dañar muchísimo el complejo palaciego».

Con especial acento en la parte histórica y artística, explica así el valor del conjunto: «Es una fundación única en Asturias porque es de la orden de Fontevrault, que viene de Francia, para la gente pudiente. En España hay otra Santa María de la Vega en Esla (León), pero esa desapareció muy pronto».

No se sabe cómo era el primitivo monasterio, pero Martínez Vega cree que sería muy interesante para conocer «el plano» practicar «catas entorno al claustro y la capilla». También podrían aparecer, a lo largo y ancho de la parcela, «restos constructivos».

El monasterio fue fundado en 1153 por doña Gontrodo sobre unos terrenos propiedad de Alfonso VII, rey con el que había tenido una hija natural (doña Urraca) y que se los cedió. Estaba rodeado de murallas y seguía una regla ascética basada en la benedictina y tenía una comunidad mixta. En lo que hoy son los chalés de los ingenieros se situaba la corrada de las monjas, el hostal para los peregrinos y las viviendas de los trabajadores del convento.

La comunidad de monjas subsistió allí hasta 1856, cuando el Estado, con la connivencia del Ayuntamiento, las echó con la excusa de montar un hospital para el cólera, que era en realidad una fábrica de armas. Y así funcionó siglo y medio.

El futuro de la factoría de La Vega está en el aire desde hace años y depende de un acuerdo de Gobierno y Consistorio sobre sus respectivos derecho. El Estado ha tasado la propiedad en 32 millones de euros y la ley le obliga a no ceder gratis su patrimonio, después de precedentes como la 'toma' ciudadana de un cuartel Viriato en Zamora en 1990.

De momento, los técnicos municipales deben evaluar el estado de conservación de los edificios, tras recibir un exhaustivo inventario de los mismos por parte de Defensa, antes de que las autoridades continúen dialogando. Del informe, señala Martínez Vega, «nunca más supe, pero imagino que se puso sobre la mesa».
Fuente de la noticia https://www.elcomercio.es

21 de julio de 2018. El Ayuntamiento de Oviedo valorará el estado de los edificios y sus posibles usos en La Vega
Artículo de J.C. Abad para El Comercio

La reordenación del complejo de la antigua fábrica de armas de La Vega, con doce hectáreas -un tamaño similar al Oviedo Redondo-, de las que un 42% son superficie edificada y el resto están destinadas a viales y zonas verdes, avanza. El Ministerio de Defensa entregó ayer al Ayuntamiento un inventario de los inmuebles del recinto, que suman una superficie construida de unos 58.000 metros cuadrados y donde se incluyen 'joyas' como la capilla de Santa Bárbara del siglo XIII, restos del claustro del convento, la escuela de aprendices o el taller de cañones de Ildefonso Sánchez del Río. El documento, que recoge una ficha descriptiva de cada elemento, con sus características técnicas, su estado y fotografías, servirá de base al gobierno local para realizar una valoración y definir futuros usos de cara a la redacción del plan especial.

«Ahora tenemos que hacer una valoración amplia a nivel técnico y de usabilidad en la que tendrá que entrar incluso Patrimonio, pues ese área tiene que ser valorada para posibles catalogaciones», avanzó ayer el alcalde, Wenceslao López, tras la reunión con responsables del Instituto de Vivienda, Infraestructura y Equipamiento de Defensa (INVIED), el delegado de Defensa, Vicente Bravo Corchete, y los portavoces de los grupos del equipo de gobierno.

Influirá en esa protección el entorno, ya que en las inmediaciones se encuentra la iglesia de San Julián de los Prados, y por allí pasa la Vía de la Plata y el Camino de Santiago. En el Catálogo de Urbanismo de Oviedo ya figuran el templo y el pabellón-claustro, con una protección integral, así como la caseta de pesaje y la chimenea de ladrillo de la antigua fundición como elementos singulares.

El socialista insistió ayer en la importancia de estos planos, base para un estudio en profundidad que permitirá determinar qué se puede reciclar y qué se derribará. Y también para determinar las millonarias inversiones que se requieren: «No puedes empezar un proceso de ordenación urbanística sobre cuál puede ser el futuro de La Vega hasta que no sepas en qué medida es técnicamente viable un uso alternativo y después, cuánto costaría».

El gobierno local agradeció ayer el trabajo realizado por los responsables estatales tras esa reunión «breve y concisa», como la definió Cristina Pontón, de IU. No se abordaron, en cambio, las diferencias entre administraciones por la propiedad del complejo, cerrado desde 2012, cuando Santa Bárbara Sistemas cesó la actividad.

Sin embargo, el regidor no eludió estas diferencias. «La otra parte del trabajo que está pendiente aún es la valoración jurídica que hemos enviado a Defensa hace un mes para determinar finalmente qué parte de la propiedad puede revertir al Ayuntamiento». En principio, la respuesta estatal llegará este mismo mes.

Deterioro
A la espera de despejar el futuro de La Vega, el doctor en Historia Medieval, Andrés Martínez Vega, que ha estudiado a fondo La Vega, lamentó ayer que «el estado general de los edificios va camino de ser ruinoso». A petición de la Fundación Municipal de Cultura, en 2017 elaboró un informe histórico sobre el estado de la iglesia románica, del claustro del siglo XVIII del antiguo monasterio y del patrimonio industrial para entablar las bases de lo que sería la negociación entre administraciones. «Nunca más supe que hicieron con ese informe. Lo entregué y no sé si sirvió de base para las conversaciones que mantuvieron ayer». Aseguró que el edificio en «peores» condiciones es la capilla, ya que «se la está comiendo las zarzas».
Fuente de la noticia https://www.elcomercio.es

21 de julio de 2018. Los terrenos serán evaluados para su descontaminación
Fuente de la noticia https://www.elcomercio.es