Patrimonio Industrial nacional e internacional

PATRIMONIO INDUSTRIAL - INDUSTRIAL HERITAGE - PATRIMOINE INDUSTRIEL

miércoles, 6 de agosto de 2014

La Junta de Andalucía protege como zona patrimonial la Cuenca Minera de Tharsis-La Zarza (Huelva)

Artículo de Europa Press
El Consejo de Gobierno de la Junta ha acordado inscribir en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz, con la tipología de Zona Patrimonial, la Cuenca Minera de Tharsis-La Zarza (Huelva), uno de los principales referentes para conocer la evolución de la actividad minera en Andalucía.

   La nueva zona protegida, con una superficie de 1.321,5 hectáreas, se reparte entre los municipios de Almonaster la Real, Alosno, Calañas, El Cerro de Andévalo, Gibraleón, San Bartolomé de la Torre, Villanueva de los Castillejos y Villanueva de las Cruces. El conjunto reúne bienes arqueológicos, arquitectónicos e industriales que ponen de manifiesto la huella de la minería en la comarca del Andévalo desde la antigüedad prerromana hasta su explotación en los siglos XIX y XX por compañías francesas, británicas y españolas.

La Cuenca Minera de Tharsis es el tercer Bien de Interés Cultural (BIC) que se inscribe con la tipología de Zona Patrimonial, tras el paraje de Otíñar (Jaén) y el enclave minero onubense de Riotinto-Nerva. Esta figura de protección recogida en la Ley 14/2007 de Patrimonio Histórico de Andalucía tiene como fin preservar aquellos territorios y emplazamientos que integran bienes diversos y de diferentes épocas, además de ofrecer posibilidades de uso y disfrute para la ciudadanía.

TRES SECTORES
   La Zona Patrimonial declarada se distribuye en tres sectores: el complejo minero de Tharsis, con 841 hectáreas de extensión; el de La Zarza, con 401 hectáreas, y el antiguo ferrocarril que permitía la exportación del material (79,5 hectáreas). En los dos enclaves mineros se incluyen tanto restos arqueológicos como el legado industrial y arquitectónico vinculado a la actividad.

   Entre los yacimientos, que atestiguan el temprano desarrollo de la actividad minera y metalúrgica en la comarca del Andévalo, destacan el prerromano de Pico del Oro y los romanos de Los Silillos, La Esperanza, Filón Sur, Huerta Grande y Camino de la Herrería (todos ellos escoriales); Filón Sur, Corta de Los Silos y Las Mesas (labores); La Sabina, La Algaida y Los Cepos (galerías), y Pueblo Nuevo, Barrio Modelo y La Peregrina (restos de hábitats).

   Por su parte, las zonas de explotación minera de época contemporánea presentan diferentes formas de aprovechamiento que van desde la extracción a cielo abierto, representada en las cortas, hasta la subterránea identificada en pozos y galerías.

   En la zona de Tharsis se protegen las cortas Sierra Bullones, Filón Centro, Filón Sur y Esperanza, con sus instalaciones mineras y otros elementos como los canaleos, la denominada Chimenea Gorda, la planta de tratamiento de oro y plata y los embalses Grande y Pino. A 3,5 kilómetros al noroeste de Tharsis, se incluye también la Mina de Lagunazo, donde destaca la corta del mismo nombre, el antiguo poblado del Alosnito, la zona de calcinaciones, los canaleos, el embalse y el depósito de agua.

   En el enclave de La Zarza, la zona de explotación minera se circunscribe a la Corta de Los Silos, el Pozo Algaida y la Mina de Perrunal. Entre las instalaciones de la primera sobresalen el malacate del Pozo Número 4 y la planta de decantación de lodos. La segunda alberga un malacate, un embalse de canaleos, una planta de decantación de lodos y un polvorín, además del embalse Puerto León. De la Mina de Perrunal, que estuvo activa entre 1853 y 1969, se conservan el cargadero y la trituradora de mineral, la estación eléctrica, los dispositivos de almacenamiento de agua, la planta de decantación de lodos y algunos talleres en estado de ruina.

POBLADOS MINEROS
   Asociados a todos estos enclaves, la Zona Patrimonial incluye los núcleos de población de Tharsis, Pueblo Nuevo y Lagunazo (entidades locales menores pertenecientes al municipio de Alosno) y La Zarza y Perrunal (dependientes de Calañas).

   Todos estos asentamientos fueron construidos por las compañías francesas e inglesas de forma rápida y sin planificación urbanística global. Las barriadas se levantaban conforme a las necesidades de mano de obra, sin solución de continuidad entre sí, y tan sólo el poblado de Lagunazo presenta una ordenación clara.

   Los poblados mineros reflejan tanto la transposición literal de la pirámide social a su urbanismo como la adecuación a la orografía del territorio. La clase directiva se asienta en las cotas más altas y en las casas más grandes, y en el caso de Pueblo Nuevo aparece incluso segregada del resto del pueblo. La adaptación al terreno, que busca economizar al máximo la construcción, tiene algunas excepciones en intentos de ordenación como los del barrio semicircular de Tharsis.

   Junto con las viviendas, los poblados conservan edificaciones vinculadas a la concepción paternalista de las compañías mineras, que trataban de cubrir algunas necesidades de los trabajadores. Entre estos inmuebles figuran el mercado, el casino minero, la iglesia, el hospital, el teatro, el campo de fútbol o la escuela.

   Las construcciones se caracterizan por la sencillez arquitectónica, la rapidez de ejecución y la funcionalidad. La tipología más común es la de las denominadas cuarteladas, pequeñas viviendas dispuestas en hileras, de una planta y cubierta a dos aguas, donde se asentaba la clase trabajadora.

   A partir de este tipo básico, las edificaciones residenciales aumentan su complejidad conforme sube el escalón social, desde las adosadas con patio, las pareadas y los chalets hasta el modelo más completo y singular ejemplificado en la Casa del General Manager, en Pueblo Nuevo.

   Para los directivos locales o para el 'staff' de las compañías extranjeras se siguen los patrones anglosajones aunque simplificados, con el jardín delantero, las grandes chimeneas de ladrillo, la proporción de huecos y la cubierta inclinada de tejas planas, como elementos característicos.

FERROCARRIL Y MAQUINARIA
   Finalmente, el tercer sector de la Zona Patrimonial está integrado por 79,5 hectáreas correspondientes a los 104 kilómetros de líneas del antiguo ferrocarril que enlazaba los dos complejos mineros de Tharsis y La Zarza con el muelle embarcadero del Odiel en Huelva. Organizadas a partir de una vía principal y diferentes ramales conectados con las cortas y pozos, estas líneas están jalonadas por construcciones como cargaderos, estaciones, puentes y edificaciones de mantenimiento.

   Además de los yacimientos arqueológicos y de todo este legado arquitectónico y minero-industrial, el decreto de inscripción de la Zona Patrimonial protege también un amplio conjunto de bienes muebles vinculado a ella, en su mayor parte integrado por maquinaria minera y ferroviaria, así como por los fondos documentales del Archivo Histórico Minero de Tharsis y el mobiliario de la biblioteca del casino minero de La Zarza. Entre otros elementos singulares, se incluyen antiguas locomotoras de vapor, vagones, motores, bombas hidráulicas, surtidores de combustible, excavadoras y máquinas de elevación.

Fuente del artículo EuropaPress

La Cuenca Minera de Tharsis-La Zarza protegida como Zona Patrimonial

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El Gobierno andaluz protege como Zona Patrimonial la Cuenca Minera de Tharsis-La Zarza

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El Gobierno andaluz protege como Zona Patrimonial la Cuenca Minera de Tharsis-La Zarza

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Un ambicioso proyecto recuperará los edificios de la estación de ferrocarril de Logrosán (Cáceres)

Artículo de Soledad Gomez en el Periódico de Extremadura.

El macroproyecto para recuperar la antigua estación de ferrocarril de Logrosán se puso ayer en marcha con un acto que congregó a autoridades y muchos vecinos. En él se presentaron los detalles de la actuación prevista sobre las siete hectáreas de terreno y se recordó la historia de esta infraestructura, coincidiendo con una fecha simbólica, la de la recepción del proyecto que no llegó a funcionar.

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La alcaldesa María Isabel Villa explicó la propuesta municipal para que las antiguas casas de los ferroviarios se conviertan en viviendas municipales que se ofrecerán en alquiler. "Queremos que sean propiedad del ayuntamiento para que sirvan para ayudar a la gente joven o a aquellos que pasan un mal momento", señaló.

El ayuntamiento ha negociado con Adif la compra de los terrenos y ha iniciado los trámites para acogerse a la línea de ayudas aprobadas en consejo de gobierno de la Junta de Extremadura, para llevar a cabo la rehabilitación de los antiguos edificios de los ferroviarios. Además pretende potenciar esta zona como foco turístico del municipio y de innovación. Así, se creará un centro de formación agrícola en el edificio del apeadero, en el que se harán "cultivos ensayo, como el almendro o el pistacho", explicó. El edificio del muelle se destinará a crear un centro especial de empleo para discapacitados, en el que se harían réplicas de la arquitectura característica; y en el apeadero de ganados se pretende crear un auditorio.

La zona estará ambientada con algunos elementos que cederá la Asociación del Ferrocarril. "Queremos recrear la estación como si de verdad la locomotora que esté allí funcionara de verdad, que sea un museo del ferrocarril al aire libre", recalcó la alcaldesa.

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PUESTA EN VALOR Diversas autoridades participaron en el evento, entre ellas la directora general de Patrimonio, Pilar Merino, que valoró que el ayuntamiento "dé una nueva identidad a este espacio potenciando el patrimonio natural y cultural".

Estrechamente ligado a la puesta en valor de la estación ha estado el investigador Juan José Ramos Vicente, de origen logrosano y uno de los que mejor conoce la historia del ferrocarril. Habló de la historia de la estación y de ese 27 de Julio de 1962, hace 52 años, cuando se inauguró la estación de Logrosán que nunca llegó a recibir trenes. El gobierno franquista consideró que "la red ferroviaria estaba suficientemente consolidada" y decidieron destinar "el dinero público a mejoras en carreteras" antes de acabar esta línea, explicó Juan José Ramos Vicente. Aun así se mantuvieron las infraestructuras hasta 1994, cuando "se levantaron definitivamente las vías", señaló el experto, que valoró la nueva puesta en valor de esta infraestructura.


Lérida. Una veintena de jóvenes recuperan un antiguo molino de harina en Alcarràs.

Una veintena de jóvenes de entre 14 y 17 años han recuperado un antiguo molino de harina de Alcarràs (Segrià), en el marco del campo de trabajo que se ha llevado a cabo por segundo año en el municipio. El arqueólogo Enric Tartera ha valorado muy positivamente la experiencia, "diferente" pero "enriquecedora", y ha explicado que han estado trabajando durante dos semanas para sacar los niveles superficiales del molino y poder así detectar la balsa y los canales de entrada y salida de agua. Este año, un millar de jóvenes han dedicado parte de sus vacaciones de verano a colaborar en un Campo de Trabajo en Catalunya. De estos, más de 300 lo han hecho en la demarcación de Lleida, repartidos en 15 proyectos de voluntariado para la recuperación del entorno.

De los 15 campos de trabajo que se han llevado a cabo en la demarcación de Lleida, en 6 han participado jóvenes extranjeros, concretamente en los de Tremp, Pinós (Solsonès), Peramola (Alt Urgell) y Balaguer, Algerri y Gerb (Noguera). Los otros 9 han contado con la colaboración de jóvenes de diversas poblaciones catalanas; concretamente en los Campos de Trabajo del Talladell (Lleida), la Seu d'Urgell (Alt Urgell), Gósol (Bergadà), Mollerussa, Montgai (Noguera), Alt Àneu (Pallars Sobirà), Navès (Solsonès) Penelles (Noguera) y Alcarràs (Segrià).

En la recuperación del antiguo molino de harina de Alcarràs, por ejemplo, ha participado Anjali Anton, una barcelonesa de 17 años que no es la primera vez que lo hace. "Hice un campo de trabajo el año pasado y este año he repetido también con arqueología, porque me gusta", ha explicado. También ha participado Jordi Vera, un joven de 15 años de Sant Pere de Ribes, que es la primera vez que colabora en un campo de trabajo y ha asegurado que es una buena experiencia que recomendaría.

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El arqueólogo Enric Tartera, que ha supervisado los trabajos, ha explicado que durante dos semanas han sacado los niveles superficiales del molino para descubrir dónde estaban la balsa y los canales de entrada y salida del agua. Tartera ha añadido que, aunque ahora habrá que documentar toda la información encontrada, hay indicios que apuntan a que el molino de Alcarràs es de origen medieval.

Por su parte, el alcalde de Alcarràs, Miquel Serra, ha explicado que hay que recuperar el rico patrimonio que tiene Catalunya y que este molino formará parte de los atractivos turísticos de Alcarràs. Finalmente la coordinadora Territorial en Lleida de la Direcció de Juventut, Anna Feliu, ha destacado que un Campo de Trabajo es, para los jóvenes, la opción más solidaria de hacer un trabajo de voluntariado.

El Campo de Trabajo está organizado por la dirección general de Juventut del Departament de Bienestar Social y Família y gestionado por la Fundació Escolta Josep Carol, con la colaboración del Ayuntamiento de Alcarràs.