Patrimonio Industrial nacional e internacional

PATRIMONIO INDUSTRIAL - INDUSTRIAL HERITAGE - PATRIMOINE INDUSTRIEL

viernes, 2 de septiembre de 2011

“Salvemos el Guadaíra” denuncia ante Ayuntamiento de Alcalá la situación de los molinos de Vadalejos y Realaje

La plataforma cívica 'Salvemos el Guadaira' ha denunciado ante la Delegación de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Alcalá de Guadaíra (Sevilla) la situación en que se encuentran los molinos de Vadalejos y de Realaje, dado que "tanto en uno como en otro el abandono y el vandalismo son absolutos".
En el escrito, al que ha tenido acceso Europa Press, el colectivo indica que en el molino de Vadalejos falta la cancela de entrada y una de las rejas de las ventanas. En el interior "hay todo tipo de residuos, excrementos, pintadas, restos de fogatas, hierbas y arbustos en el patio, incluso un montón de tierra de alguna obra realizada".
Mientras que las malas hierbas "abundan por todo el perímetro del molino", la fuente de la Judía, así como los alrededores, "están totalmente abandonados, siendo pésima la situación del tramo que va desde este molino en dirección a Realaje, donde hay varias decenas de árboles secos y donde el forraje seco constituye incluso un riesgo importante de incendio".
Por otro lado, 'Salvemos el Guadaíra' alerta de que en el molino de Realaje la fachada principal está "repleta" de pintadas y falta la cancela de entrada así, como las dos cancelas interiores. El barro acumulado en el interior del molino después de las lluvias del otoño y el invierno pasados todavía no ha sido retirado, e igualmente, "en la superficie del barro hay botellas, palés, sillas y residuos por doquier, incluyendo latones y tapaderas de pintura, careciendo asimismo el exterior del molino de limpieza".
"Somos conscientes del esfuerzo que se está realizando por recuperar tanto la ribera de nuestro río como su patrimonio en lo que se refiere al tramo urbano, y de que el vandalismo es una lacra social de la que todos somos directa o indirectamente responsables y ante la que debemos actuar, pero lo que no entendemos es como actuaciones que se han realizado con dinero público, como es el caso de la restauración de estos molimos y los alrededores de los mismos, estén faltos de su correspondiente mantenimiento", ha indicado la plataforma.
Por todo ello, 'Salvemos al Guadaíra' reclama al Consistorio alcalareño que tome las medidas oportunas para corregir la actual situación, "para así rescatar del abandono a estos dos molinos y sus alrededores, evitando la pésima imagen que proyectan a los ciudadanos que transitan por la ribera".

Imagen de la noticia

Salvemos el Guadaíra denuncia ante el Ayuntamiento de Alcalá el vandalismo en los molinos
El abandono y el vandalismo se adueñan de los molinos de Vadalejos y de Realaje en la ribera del río Guadaira según la denuncia.
La Plataforma Cívica “Salvemos el Guadaira” ha denunciado ante el Ayuntamiento de Alcalá de Guadaíra la situación en que se encuentran los molinos de Vadalejos y de Realaje.
Según la plataforma en el molino de Vadalejos falta la cancela de entrada y una de las rejas de las ventanas. "En el interior hay todo tipo de residuos, excrementos, pintadas, restos de fogatas,  hierbas y arbustos en el patio incluso un montón de tierra de alguna obra realizada. Los ailantos y malas hierbas abundan por todo el perímetro del molino. La fuente de la Judía así como los alrededores están totalmente abandonados siendo pésima la situación del tramo que va desde este molino en dirección a Realaje donde hay varias decenas de árboles secos y donde el forraje seco constituye incluso un riesgo importante de incendio".
Imagen de la noticia
También denuncian que en el molino de Realaje, la fachada principal está repleta de pintadas y falta la cancela de entrada así como las dos cancelas interiores. El barro acumulado en el interior del molino después de las lluvias del otoño y el invierno pasados todavía no ha sido retirado según ellos. Igualmente en la superficie del barro hay botellas, palés, sillas y residuos por doquier incluyendo latones y tapaderas de pintura. El exterior del molino carece asimismo de limpieza.
Para 'Salvemos el Guadaira' resulta inconcebible "la falta de mantenimiento de ambos molinos y sus alrededores después del dinero público empleado en su restauración y la reforestación de sus inmediaciones".
Sevilla Actualidad


Otras noticias aparecidas sobre el estado de los molinos
Los vándalos destrozan los molinos del río Guadaíra
Los monumentos, restaurados en 2009, están plagados de residuos, excrementos y pintadas.
Los ecologistas de Alwadi-ira han puesto en conocimiento de las administraciones el lamentable estado en que se encuentran dos de los principales molinos del río Guadaíra que, precisamente, habían sido restaurados hace poco. En un comunicado hecho público por la asociación de ecologistas se explica que los vándalos han destrozado en poco tiempo lo que la administración ha tardado años en rehabilitar.
En el molino de Vadalejos, que tras su restauración se proyectó para el posible emplazamiento de un restaurante, falta, por ejemplo, la cancela de entrada y una de las rejas de las ventanas, mientras que en el interior los ecologistas localizaron todo tipo de residuos, excrementos, pintadas, restos de fogatas, hierbas y arbustos en el patio, además de un montículo de tierra de alguna obra realizada. Mientras, las malas hierbas abundan por todo el perímetro.
Sin embargo, no es la única. La Fuente de la Judía, que también fue recuperada recientemente, así como los alrededores están totalmente abandonados siendo pésima la situación del tramo que va desde este molino en dirección a Realaje donde hay varias decenas de árboles secos y donde el forraje seco constituye incluso un riesgo importante de incendio.
Imagen de la noticia
Por otra parte, en el molino de Realaje la fachada principal está repleta de pintadas y falta la cancela de entrada así como las dos cancelas interiores. El barro acumulado en el interior del molino después de las lluvias del otoño y el invierno pasados aún no ha sido retirado. Igualmente, en la superficie del barro hay botellas, palés, sillas y residuos por doquier incluyendo latones y tapaderas de pintura. El exterior del molino carece asimismo de limpieza.
Respecto a la situación de los monumentos, los ecologistas no dudan en indicar que “no entendemos como actuaciones que se han realizado con dinero público como es el caso de la restauración de estos molimos y los alrededores de los mismos estén ahora faltos de su correspondiente mantenimiento”.
En este sentido, han dirigido un escrito al Ayuntamiento de Alcalá de Guadaíra pidiendo que se adopten las medidas oportunas para evitar la actual situación y rescatar del abandono estos dos molinos y sus alrededores “evitando la pésima imagen que proyectan a los ciudadanos que transitan por la ribera”.
No es el primer aviso que lanzan desde la asociación ecologista, que ya denunciaron los primeros casos de vandalismo en el molino de Vadalejos tres meses después de que se culminara su proceso de rehabilitación. Fue también en el mes de agosto, pero de hace dos años, cuando hicieron público una serie de desperfectos frutos de “su total abandono”. Los ecologistas argumentaron aquella vez que había destrozos en el suelo, algunas pintadas y una cantidad importante de basura acumulada tanto en sus alrededores como, precisamente, los de la fuente de La Judía, tal y como reiteraron en la denuncia de ayer.
Ésta es la segunda queja pública que hacen los ecologistas en lo que va de mes. La primera se produjo a mediados de agosto, cuando Alwadi-ira advirtió de la presencia de un pozo peligroso situado junto al molino de El Algarrobo, a orillas del Guadaíra. Los ecologistas, que realizaron esta advertencia con el objetivo de evitar accidentes, elevaron un escrito al Ayuntamiento comunicando la presencia de este pozo en una casa abandonada.

jueves, 1 de septiembre de 2011

La recuperación de la fábrica de Can Batlló

A finales del siglo XIX la “Fábrica de Hilados y Tejidos de Algodón: Blanqueo, estampados y aprestos”, de la poderosa familia Batlló, era una de las fábricas más grandes del país y la primera del barrio en ir con electricidad en vez de vapor. Durante la guerra fue colectivizada por los trabajadores y después fue devuelta a los propietarios. Con la crisis del algodón en la década de los 60 albergó a pequeñas y medianas empresas, por eso algunos la han llamado “La ciudad de los oficios”. Quien hizo esta reformulación del espacio fue Julio Muñoz Ramonet, que se hizo de oro a base de especulación y de su colaboración con el régimen fascista. Unas 200 empresas de ramos diversos como el de la construcción o el editorial dieron trabajo a más de 2.000 trabajadores. Muñoz huyó a Suiza porque estaba perseguido por la justicia por evasión de impuestos y dejó la herencia a sus hijas. La propietaria actual de la finca es la Inmobiliaria Gaudir, de una de las nietas de Muñoz.
Imagen de la noticia

35 años en el tiempo
En 1976 el Ayuntamiento de Barcelona aprueba el Plan General Metropolitano (PGM), que destina todo este terreno a equipamientos y zonas verdes. El PGM establecía qué casas de esa zona tenían que ser derribadas. Además, desde el Centro Social de Sants no se quiso presionar para que se aplicase el Plan porque esto suponía echar a la calle a los trabajadores. En este contexto, los industriales que tenían su negocio en Can Batlló, los propietarios e inquilinos afectados por el PGM y la vecindad que necesitaba los equipamientos podían verse enfrentados por intereses distintos, situación que no les interesaba.
Durante la guerra, Can Batlló fue colectivizada por los trabajadores y después fue devuelta a la familia Batlló
Sin embargo, a finales de los ‘90 empieza a cambiar el panorama. Muchas empresas no estaban preparadas para estar en el polígono porque éste era demasiado antiguo y empezaron a irse. Parece que Muñoz empezó a vislumbrar la burbuja inmobiliaria y propuso a la familia transformar la fábrica y hacer edificios. A cambio de la construcción de 60.000 metros de suelo edificable, daba a los vecinos el resto de terreno para hacer lo que quisieran. “Como el PGM no preveía que se construyesen pisos se aplicó una fórmula: coger zonas edificables de otros lugares sobre el papel y trasladarlas al polígono, a cambio, sacar un trozo de zona verde y pasarlo al lugar donde había quitado la zona edificable”, explica Josep Maria Domingo, presidente del Centre Social de Sants. De esta forma el constructor podía hacer 600 pisos, pero era insuficiente para la propiedad, que quería construir más y más. Así que el proyecto quedó parado otra vez en 2002.
En 2003, los miembros de la Plataforma Can Batlló és pel Barri se encerraron en la Iglesia de San Medir (al lado de Can Batlló) pidiendo que se paralizase el proyecto. La Generalitat intervino como esponsor y se puso más terreno edificable en Can Batlló de la misma forma que antes, la propietaria ya podía construir 900 pisos. Este proyecto de 2006 es el que sigue vigente.
Así, se creó una junta de compensación que controlaba todos los pasos administrativos. Lo primero que se debe hacer antes de construir es pagar las indemnizaciones a las personas afectadas por el Plan General Metropolitano y que tienen que sufrir las expropiaciones, tanto los propietarios de las casas como los industriales que tienen su negocio en Can Batlló. Con el dinero de vender los pisos sobre el mapa la Inmobiliaria Gaudir podía pagar las indemnizaciones y empezar a dar vida al proyecto. Pero cuando se estaban publicitando los pisos, cayeron los mercados financieros y el proceso se volvió a encallar porque no había compradores.
Se puso en marcha la campaña “Tic Tac Can Batlló”: si no empezaban las obras en un plazo entrarían al espacio
En el proyecto hay una serie de cláusulas que establecen que si pasados seis años no se hace nada, el Ayuntamiento puede cambiar el tipo de régimen. Lo tiene que cambiar a régimen de cooperación: el Ayuntamiento pagaría las indemnizaciones y después pasaría factura al propietario para empezar a construir. En noviembre de este año termina el plazo para hacer el cambio de régimen y tanto el gobierno saliente como el entrante se comprometieron a aplicarlo.
Desde el Ayuntamiento se decía a los vecinos y vecinas que en 2009 empezarían las obras. Pero después de más de 30 años de espera decidieron poner una fecha límite. Empezaron la campaña “Tic Tac Can Batlló”: si en junio de 2011 no habían empezado las obras entrarían al espacio y empezarían a autogestionarlo. Con diferentes campañas por el barrio se fue avisando de la inminente ocupación.
La conquista del bloque 11
Días antes del 11 de junio la Administración dio por hecho que no se iban a empezar las obras y llegó a un pacto con los vecinos, podían entrar a Can Batlló, el bloque 11 era suyo. Y este sólo era el punto de partida. Para la entrada que ya estaba ganada de antemano, se preparó una jornada lúdico reivindicativa de tres días. Tres marchas salieron de diferentes puntos del barrio y confluyeron ante la puerta del recinto. Centenares de personas se congregaron delante de la entrada y, tras el sonar de una traca, entraron en Can Batlló. A ritmo de las batucadas y con un puño gigante encabezando la marcha, fueron descubriendo el inmenso espacio. Conciertos, espectáculos, actividades infantiles, comidas populares, exposiciones fotográficas y los inicios de lo que sería la Biblioteca Popular Josep Pons marcaron los primeros días. “Es una alegría infinita ver cómo desde el barrio organizado y con empuje podemos hacer cosas necesarias, y lo podemos hacer sin la necesidad, es más, en contra de las administraciones y de los intereses privados”, se alegra Toni Piñieiro, del área de comunicación de la asamblea de Sants.
Centenares de personas se congregaron delante de la entrada y después del sonar de una traca entraron en Can Batlló
De momento el espacio que tienen los vecinos en sus manos no para de crecer, el miércoles 13 de julio la comisión de negociación se reunió con el consistorio para que les de entrega de las llaves que dan acceso a otra nave de Can Batlló mucho más grande: más de 80.000 metros cuadrados. Este miércoles 13 de julio la propietaria incumplió su palabra al no querer entregar la llave de la nueva nave que había prometido. Los vecinos pudieron ver el espacio, que calificaron de “enorme” y lucharán para conseguir lo que se merecen.

Entrevista a Josep Maria Domingo, miembro de la Plataforma Can Batlló Pel Barri
“Teníamos todos los números para ganar”
DIAGONAL: ¿Quién tiene que empezar a mover ficha?
JOSEP MARIA DOMINGO: Tenía que empezar a mover ficha la inmobiliaria, pero el Ayuntamiento en la Junta de Compensación era quién tutelaba todo esto y podía obligar a esta gente a espabilarse. Nos enteramos de que a veces los miembros del ayuntamiento no asistían a la junta. Como el resto de miembros de la junta eran los propietarios, dejaban que la situación continuara igual.
En el Centro Social estamos dentro de una comisión de seguimiento de este tipo de obras. En esta comisión nos enseñaban proyectos de cómo sería el espacio. Ellos nos decían que a finales de 2009 empezarían las obras del Centro de Atención Primaria (CAP), los pisos y los equipamientos, pero nosotros estábamos hartos de esperar. Les dijimos que, si en junio de 2011 esto no había empezado, ocuparíamos Can Batlló. Y así ha sido.

D.: ¿Cómo fue la preparación de la entrada?
J.M.D.: Pusimos un calendario de los días que faltaban, más de 400. En las comisiones de seguimiento les empezamos a advertirles que entraríamos si no comenzaban las obras en junio de 2011, ‘nosotros entraremos, nosotros entraremos, nosotros entraremos…’ Cuando faltaba menos de un año empezamos a organizarnos para ocupar Can Batlló y montamos la Plataforma de Can Batlló pel Barri. Diseñamos una forma de ocupar. Los últimos días, cuando faltaba poco para entrar, coincidieron por casualidad con las elecciones municipales. Vimos que habría un vacío de poder y que el Ayuntamiento no sabría qué hacer. Esta fue una de las claves que nos determinó el éxito. Pero otra de las circunstancias que nos ha dado más fuerza ha sido que hemos hecho una campaña de prensa muy fuerte.
"Le dijimos al Ayuntamiento que, si en junio de 2011 esto no había empezado, ocuparíamos Can Batlló"
En 2010 cambiamos la campaña de apretar a la Administración (hasta el momento la interlocutora era la regidora del distrito), decidimos ir directamente al alcalde. Hablamos con el alcalde y prácticamente le dimos un martillo para que colaborase con la entrada y él dijo que vendría a la ocupación. Le dijimos: “Ponte un casco que si no te darán una pedrada”. Teníamos todos los números para ganar. También tuvimos una cita con Trias, el futuro alcalde, vino aquí y también nos dio su apoyo y criticó al anterior gobierno. Así que hemos tenido una serie de circunstancias favorables y hemos atacado por todos los lados posibles.
Teníamos que entrar el sábado 11 y el miércoles anterior recibí una llamada que me decía que la propietaria quería hablar conmigo. Nos reunimos con el abogado, nos preguntó qué nave queríamos, se lo dijimos y nos la dieron.
D.: ¿Hubo otros triunfos antes?
J.M.D.: Antes hubo una lucha para el tema de los aparcamientos. Se arregló una calle del barrio y se quitaron plazas de parking. Entonces pedimos algunos de los solares de Can Batlló para que el Ayuntamiento pusiese un aparcamiento. Pusieron excusas y, por nuestra parte, trabajamos con un grupo de arquitectos que diseñó el futuro parking. El Ayuntamiento no tuvo que dibujar nada. Esto pasó en diciembre de 2009 y se inauguró un año después. Al final conseguimos un aparcamiento con 160 plazas de área verde. Esto que hemos ganado ha sido a base de trabajar mucho y han sido pequeñas victorias.
"Otra de las circunstancias que nos ha dado fuerza ha sido que hemos hecho una campaña de prensa muy fuerte"
D.: ¿Queréis que se conserve el plan actual?
J.M.D.: El proyecto no se puede modificar porque se tiene que tocar todo el Plan General Metropolitano y no queremos entrar otra vez en una dinámica de tipo administrativo que puede ser muy larga.
UN PROYECTO DEL BARRIO PARA EL BARRIO
La Plataforma Can Batlló pel Barri está formada por personas del barrio de La Bordeta. Antes de la entrada en el bloque 11 de Can Batlló, la plataforma se reunía cada 15 días en el centro social de Sants. Sus exigencias: una biblioteca, un casal para jóvenes, así como la construcción de un área de salud que ya ha sido presupuestada pero aún no ha sido construida.
LA CUARTA PARTE DEL BARRIO DE LA BORDETA
Los terrenos de esta vieja fábrica de tejidos, de la llamada “ciudad de los oficios” en La Bordeta ocupan una cuarta parte del espacio del mismo. Además del bloque 11, ya recuperado, la Plataforma Can Batlló pel Barri proyecta la creación de zonas verdes, la demolición de los muros que separan Can Batlló del barrio de Sants y la construcción de pisos de protección oficial.

Blog Recuperem Can Batlló endavant el Blo 11

http://canbatllo.wordpress.com/

Arrancan los trabajos para demoler el edificio del RAG, cerrado desde 2005

Siguiendo con la triste línea de noticias sobre derribos de patrimonio industrial aquí os presento otra noticia sobre la futura demolición de un ejemplo sito en Bilbao.

Bilbao
La villa ha renunciado a parte de su historia y lo hace de buen grado. La demolición del polémico edificio del RAG, el surtidor que durante 83 años prestó servicio a bilbaínos y visitantes, ya ha arrancado. Situada en el corazón de la ciudad, la gasolinera, explotada por Repsol, echó el cierre en el verano de 2005 y dejó paso a ambiciosos proyectos urbanísticos. A fecha de hoy, sin embargo, el futuro del solar, de 2.700 metros cuadrados, continúa sin estar del todo claro.
El BBVA -propietario de la finca- comienza con el andamiaje del inmueble unos trabajos que, de acuerdo a la licencia concedida por el Consistorio, deben estar finalizados antes de nueve meses. Se pondrá entonces punto y final a las repetidas quejas de vecinos, profesores y padres de alumnos del colegio público Juan Manuel Sánchez Marcos, contiguo al edificio, que denunciaban la peligrosidad de la infraestructura.
Imagen de la noticia

Los trabajos, presupuestados en 207.000 euros, cuentan desde principios de año con el visto bueno municipal, que en febrero autorizó a derribar hasta la cota del suelo. El BBVA, sin embargo, no confirmó ayer nuevos avances en la construcción de un complejo de viviendas en un enclave de lujo y con La Alhóndiga como vecina.
En su momento, la entidad financiera diseñó un plan para levantar 120 pisos, si bien hace unos meses sus responsables ya matizaron que «no existe todavía ningún proyecto». La entidad bancaria adquirió el terreno, limitado por las calles Rekakoetxe, Alameda Recalde y Fernández del Campo, a finales del pasado año.
Hasta entonces, el RAG pertenecía a la constructora Vizcaína de Edificaciones que, guiada por la fiebre del ladrillo, se hizo con el solar donde pretendía levantar un complejo residencial de lujo. Buena prueba de ello es que el prestigioso arquitecto francés Jean Nouvel visitó en varias ocasiones la villa para presentar su proyecto al gabinete de Iñaki Azkuna.
De hecho, el pleno del Ayuntamiento de la capital vizcaína informó en enero de 2007 de la orden foral que aprobó definitivamente la modificación del PGOU para la recalificación del terreno. Aunque el parón en el sector obligó a la firma propietaria a abandonar sus pretensiones y a deshacerse de uno de sus bienes más preciados.
El Correo